La libertad no se opina. Se ejerce o se entrega.
Nadie defiende tu libertad por ti. Esa es, justamente, la prueba de que es tuya.
La libertad se cuida tomando partido.
@Libertankcol@jrestrp@ABDELAESPRIELLA
Un país no se destruye primero en sus calles.
Se destruye en la mente de las personas, cuando dejan de creer que son capaces de crear valor y cambiar su destino por sí mismas.
Colombia está llena de gente brillante, trabajadora y capaz de crear valor a escala global.
Lo que nos frena no es la falta de talento.
Es el comunismo solapado que castiga al que produce, sospecha del éxito y quiere administrar la vida desde decretos.
Déjennos trabajar.
Déjennos construir.
Déjennos crear riqueza, empleo y progreso sin interferencia permanente del poder político.
La prosperidad real nunca ha sido decretada.
Siempre ha nacido de personas libres creando valor para otros.
@linacuartas «No es la oposición lo que destruye una sociedad, sino la mentira.» Por eso es tan importante lo que hace Lina: poner los datos sobre la mesa y desmontar afirmaciones que no son ciertas y anulan el debate. La oposición es necesaria pero debe ejercerse con rigor, respeto y verdad.
Cuando un país romantiza el fracaso, castiga el mérito.
Cuando glorifica al resentido, empodera la mediocridad.
La consecuencia es obvia: los mejores se van, los peores se quedan convencidos de tener razón.
Se trata de energía: crear o destruir. Elevar o hundir.
Decía sabiamente Reagan en su batalla contra el Comunismo: “Si la historia nos enseña algo, es que el apaciguamiento simplista o el pensamiento esperanzado acerca de nuestros adversarios es una locura. Significa la traición de nuestro pasado, el despilfarro de nuestra libertad”.
La muerte de Miguel Uribe es un eco amargo que despierta a una generación dormida. Olvidamos las sombras que alguna vez cubrieron a Colombia y, en ese olvido, dejamos escapar la luz que habíamos conquistado: la seguridad.Hoy, la historia nos obliga a caminar de nuevo por la noche