Si las personas entendieran que en JESÚS se sanan todas las heridas, correrían a Él en lugar de huir. Porque donde el mundo deja marcas, Jesús pone propósito; donde hay dolor, Él trae paz; y donde hay vacío, Él llena con su amor eterno.. Sal 147/3
A veces pensamos que debemos tener todo bajo control, pero Dios nos recuerda que dependamos de Él. Las pruebas no vienen para destruirnos, sino para enseñarnos a confiar...
No confunda bendición, con misericordia. Recuerde que el sol sale para todos... (Mateo 5:45)
La misericordia es un regalo… pero su bendición es el resultado de una vida rendida a Dios.
El SEÑOR frustra los planes de las naciones y hace fracasar todas sus intrigas.
Pero los planes del SEÑOR se mantienen firmes para siempre; sus propósitos nunca serán frustrados.
Salmo 33/10-11 NTV
Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación. (Salmo 91/15-16)
Jesús enseñó que no siempre podemos evitar lo que nos hacen, pero sí somos responsables de cómo respondemos y de qué guardamos en el corazón.
...guarda tu corazón porque de él maba la vida.
Agradecer es una actitud de reconocimiento por algo que se ha recibido.
Dios, siempre es bueno para con su pueblo. Da gracias a Dios por todo, por las cosas buenas, por las cosas malas, al fin y al cabo, todo nos ayuda para bien.
Echando toda vuestra ansiedad sobre Él porque Él tiene cuidado de vosotros.
(1 Pedro 5: 7)
Si confiamos sólo en lo que entendemos, entonces tenemos todas las razones para preocuparnos por las diversas pruebas y dificultades que surgen en nuestra vida.
Con Jesús hasta nuestro peor momento tiene propósito, sin él, ni nuestro mejor momento tiene sentido.
Con Jesús tenemos la esperanza que cualquier sufrimiento es pasajero, pero para los que rechazan a Jesús, su sufrimiento es eterno.
(2 Corintios 4/17-18)
A veces solo necesitamos alguien que nos escuche y Dios está siempre dispuesto a hacerlo. Ve ante él y cuéntale lo que te agobia o te causa ansiedad. ¡Él no se escandaliza! Él ya lo sabe. Pero le gusta que vayas ante él con confianza y se lo cuentes.
(1 Pedro 5/7)
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
(Galatas 6:7)
Cuando no entiendas lo que ahora estás viviendo, antes de culpar a otros examina tu corazón y encontrarás la respuesta.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
(Mateo 11:28)
Es inevitable que sucedan cosas que nos preocupen, pero es importante que aprendamos cada día a confiar en Dios.
No dejes que tu fe claudique, aliméntala con palabra de Dios y oración.