Con el tiempo aprenderás que los verdaderos lujos son el tiempo, la salud, la buena compañía, la mente tranquila y la libertad de poder elegir lo que quieres hacer.
Cada día le pido a Dios sabiduría, que me permita ser una mujer paciente, edificadora, amorosa, feliz, llena de empatía y especialmente sentirme amada por él para discernir mi propósito de vida.
chicas, de verdad, romanticen su vida. Tómense un café en silencio, compren flores sin motivo, escuchen música mientras cocinan. Háganlo por ustedes, no por nadie más. La vida se siente distinta cuando una se trata con amor.
Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.