A veces siento que tengo dentro de mi, entre mi cuello, al guardapelo, que me consume en ira y tristeza. Luego, de la nada, casi por acto de magia, está él, que con su sonrisa en metáfora de manos me saca de ahí y junto a sus ojos, bailo hasta quedarme vacío, listo para sonreír.
No se trata de ser, mostrarse o generar una imagen de superioridad, se trata de que no todos se ajustan a lo que se pretende se ajusten. Elegir nunca fue creerse más, siempre fue la garantía de solo eso, elegir.
La universidad medieval evaluaba con exámenes orales. Evaluar es exigir que el conocimiento se interiorice. Si la IA reduce el esfuerzo, la universidad debe reintroducirlo de otra forma. La IA está forzando otro cambio: menos tareas en casa, más interacción directa, más conversación socrática.
The New York Times: Si la escritura “aceptable” se automatiza, la educación superior debe centrarse en pensamiento crítico, identidad intelectual y evaluación relacional https://t.co/sBg3M1cwcF https://t.co/SAItfb3rGY
Nadie te prepara para el día en que los roles se invierten.
Un proverbio turco lo dice:
"Si un padre baña a su hijo, ambos reirán. Si un hijo baña a su padre, ambos llorarán."
Tal es la belleza dolorosa de la vida, donde el amor completa su ciclo con el tiempo...
"Hay una especie de tristeza que viene de saber demasiado, de ver el mundo como realmente es. Es la tristeza de entender que la vida no es una gran aventura, sino una serie de pequeños, insignificantes momentos, que el amor no es un cuento de hadas, sino una emoción frágil y fugaz, que la felicidad no es un estado permanente, sino una rara y fugaz vista de algo que nunca podremos sostener. Y en ese entendimiento, hay una profunda soledad, una sensación de estar aislado del mundo, de otras personas, de uno mismo".
"El faro, Virginia Woolf
Ernest Hemingway escribió una vez: "La lección más difícil que he tenido que aprender como adulto es la incesante necesidad de seguir adelante, sin importar lo destrozado que me sienta por dentro".
Estoy leyendo La sociedad del cansancio de Byung-Chul Han y lamentablemente me gusta bastante porque es algo que vengo pensando hace un tiempo: La idea central es simple e incómoda: pasamos de una sociedad disciplinaria con normas, límites y prohibiciones externas, a una sociedad del desempeño, del “todo se puede”.
Y ese cambio no nos liberó: nos volvió más duros con nosotros mismos. Ya no hay un jefe que te oprime, ahora es uno mismo. Uno exigiéndose más, produciendo más, optimizando más, rindiendo más. La presión ya no viene de afuera, viene internalizada.
Más gimnasio, mejor nutrición, mejor sueño, mejor ropa, mejor viaje, mejor inversión, más libros, más programas, todo se va convirtiendo en exgiencia.
En este sentido, hacer que el tiempo rinda y andar corriendo de un lado al otro es un "éxito" del sistema" pero que nos exprime mental y existencialmente.
El agotamiento no es un accidente: es el sistema funcionando. La proliferación de fármacos, diagnósticos, “trastornos”, la atención fragmentada, la soledad crónica, el cansancio constante, no son fallas individuales, son síntomas culturales. No estamos rotos: estamos exhaustos de intentar poder con todo.
El giro perverso es este: cuando el límite desaparece, la culpa aparece. Y cuando todo parece posible, el fracaso se vive como algo íntimo, personal, casi moral. Una sociedad ya no castiga, te agota en silencio.
Creo que la obligatoriedad de que los demás suponen que uno siempre está disponible es también una señal de esta sociedad del cansancio, en España te llaman directo por teléfono y en Argentina te exigen respuesta rápida por WhatsApp, los vínculos están moldeados con la interfaz gráfica de una app diseñada en Silicon Valley por psicólogos y diseñadores cuyo objetivo es que estés mucho tiempo usando su app, no reunido con amigos o socializando presencialmente.
No terminé de leerlo pero para mi la salida a esto es enfocarse en lo que a uno le gusta y hacerlo mucho, por ejemplo juntarse con amigos seguido, ir a teatros, museos, viajar, crear proyectos por diversión, tratar de hacer planes pero siempre sociales.
También es clave desconectar bastante, hay gente que tiene 10 horas diarias de dispositivos móviles , en WhatsApp hoy se puede archivar todo y dejar solo a 5 contactos prioritarios y entrar una vez al día a responder. Clave menos Netflix Disney Plus y más silencio, más caminar y pensar, más tratar de hacer y pensar nada, o hacer cosas sin un objetivo monetizable, solo porque nos gusta.
El viernes me robaron el celular desbloqueado en Palermo. Gracias a que estaba preparado para este escenario, no pudieron hacer absolutamente nada con el mismo (ni formatearlo). Van un par de recomendaciones simples que les evitarán un dolor de cabeza si algún día les sucede. 👇