Occhiato soltó la mano en dos segundos a su empleada y salió llorando a pedir perdón con miedo a quedar manchado. Le tendría más respeto si lo solucionaba puertas adentro y salía a bancarla sabiendo que son cosas que pueden pasar.
Ustedes eran chicos pero antes en las pausas de los partidos nos obligaban a ver obras públicas. Por suerte ahora somos libres y tenemos apuestas deportivas, comida chatarra y alcohol.
Todo sale 20 lucas. Una hamburguesa, una remera, el pack de fútbol, comprar en la verduleria o supermercado para comer un día, una camiseta trucha de la selección, la suscripción a netflix, un kilo de asado, un kilo de helado, un joggin, una docena de facturas
No hay uno piola del otro lado. Nunca van a despedir a nadie de los suyos con la Plaza de Mayo llena. No tienen mística porque no tienen alma. Que amargura ser gorila hermano.
Los vestidos de evita, el París de la negra sosa, la exuberancia del Diego, las mansiones del Indio. Nunca entendieron que nada de eso era o es un problema para el pueblo. Pobres giles.
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.