El Dios de la Sobreabundancia
Juan 10:10 “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
Jesús no vino para darte una vida de derrota constante, temor y escasez. Él vino para darte vida abundante. La naturaleza de Dios siempre ha sido la sobreabundancia. A través de la Escritura vemos cómo Él multiplica el aceite, pan, peces, gracia y provisión.
El enemigo quiere que creas que nunca hay suficiente, pero Dios quiere que confíes en Él como tu fuente de provisión. El cielo no opera en escasez. Dios es capaz de suplir toda necesidad y aun así hacer que tu copa rebose.
Hoy créele a Dios por más que supervivencia. Cree por abundancia en tu espíritu, paz en tu mente, fortaleza en tu cuerpo y provisión en cada área de tu vida.
Oremos: Padre, gracias porque Tú eres el Dios de más que suficiente. Rechazo el temor, la escasez y la limitación. Recibo Tu vida abundante hoy. Lléname hasta rebosar. En el nombre de Jesús, amén.
Mi Declaración: Mi Dios es más que suficiente, y mi vida está rebosando de Su bondad.
No obstante, aún me atrevo a tener esperanza cuando recuerdo lo siguiente:
¡el fiel amor del SEÑOR nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan.
Grande es Su fidelidad; Sus misericordias son nuevas cada mañana.
Me digo: «El SEÑOR es mi herencia, por lo tanto, ¡esperaré en Él!».
El SEÑOR es bueno con los que dependen de Él, con aquellos que lo buscan.
Por eso es bueno esperar en silencio la salvación que proviene del SEÑOR. - Lamentaciones 3:21-26 (NTV)
Como Ana, sigue orando, sigue creyendo y sigue confiando en Dios. Lo que comienza como la oración de una madre puede convertirse en una bendición generacional. “Por este niño oraba…” — 1 Samuel 1:27
El Espíritu Santo no es una fuerza para sentir, sino una Persona para conocer. Él habla, guía y camina contigo cada día.
“Él os enseñará todas las cosas.” — Juan 14:26
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” - Marcos 16:17-18
“And these signs will follow those who believe: In My name they will cast out demons; they will speak with new tongues; they will take up serpents; and if they drink anything deadly, it will by no means hurt them; they will lay hands on the sick, and they will recover.” - Mark 16:17-18 (NKJV)