Su sonrisa se suavizó, pero en ningún momento desapareció, incluso una pequeña carcajada escapó de sus labios al escuchar la respuesta de Lilith.
"Ya...no se me da lo de regalar cositas bonitas, pero simplemente por ser un estorbo, la próxima vez me presento con una bolsa de +
La reina no pareció inmutarse en lo más mínimo ante aquel despliegue; a fin de cuentas, sabía que aquello no era más que un saludo amistoso en el idioma de Roo.
Esbozó una sonrisa cortés, pequeña, y que no alcanzó sus ojos serios y casi sombríos.
“Oh, sí. A raudales. He >
dulces."
Tras bromear de vuelta una vez más, la entidad materializó un smoothie de vísceras y sangre en una mano, tomando un sorbo antes de seguir hablando.
"Para mi desgracia, entrar en lugares tan neutros, perfectos y faltos de discordia es difícil.
Ugh. Me da hasta asco +
Tan pronto como se notó su presencia, la Raíz del Mal sonrió de oreja a oreja y soltó una carcajada, dejándose ver a la que unos cuantos ojos se abrían en las paredes y el suelo.
La esencia de aquel ser maligno conseguía que hubiese cierta presión en el ambiente, pero ella se +
acercó a Lilith con confianza, como si hubiesen sido amigas de toda la vida.
"Una se cansa de tanto observar..." Su voz, siempre un eco y mezcla de varias voces femeninas con algo más inhumano al fondo, resonando mientras mantenía la mirada +
Lo único que le debía Roo a los Pecadores era que, en su momento, Eva fue la que dio el paso más grande para liberarla.
La Raíz del Mal incluso se había inspirado algo en aquella mujer para presentarse de manera humanoide ante estas criaturas, pero no dejaba de ser una mofa y +
cercano que te estás volviendo con cierto individuo."
Fue al decir aquello que comenzó a andar en círculos alrededor suya, riéndose de manera algo más suelta antes de juntar las manos y abrir un poco más los ojos.
"Pensaba que una de mis +