Nunca se van a disculpar, porque en su mundo no hizo nada malo. Y cuando alguien no reconoce el daño que causa, no es falta de palabras, es falta de conciencia.
Si yo hubiera visto este video a finales de los 90s habría pensado que Carlos Salinas mentía, que su maldad no tenía límites -y esto último lo sigo pensando- y que sus programas sociales solo eran para comprar el voto de los priistas.
El tiempo le dió la razón sobre el uso de los programas sociales como clientelismo electoral.
Ya que termine la granja pésimo programa en todos los sentidos, los personajes no saben a lo que van y ceros contenidos, menos Lis Vega, Admiro su resiliencia 👏🏼👏🏼