No hay nada más exquisito
que robarle un or-gas-mo a un hombre...
Puedes robarle un beso, puedes robarle un abrazo, puedes robarle una sonrisa,
puedes robarle un suspiro, pero un orgasmo
no cualquiera.
Aquella polla tan dura comenzó a entrar dentro de mí, al principio sentía como el roce me dolía, mi ano estaba aún preparándose para su grosor, despacio por favor que duele, poco a poco. Me susurraba "Respira bebé, respira profundo..." Comencé a sentir como entraba y salía de mí.
Puedo SENTIR como acaricias mis paredes anales con tu polla, no es entrar y salir, es sentirte. Te paras DELEITÁNDOTE en ese ORIFICIO SECRETO. Permanezco sin moverme mientras me enculas despacio, hasta que siento tu semen. Disfruto de mi castigo por no haber permanecido QUIETA.
Amanecí con ganas
De esas que no se calman con la masturbación...
Deseo tanto tu cuerpo sudado sobre de mí, que tu olor se impregne en mi cuerpo...
Pídeme lo que quieras