Este video del primer gol de Cristiano Ronaldo es una joya absoluta, escuchen cómo explota el estadio y después cuando toda la afición grita el SIUUUU🇵🇹❤️
Y no podía faltar una bandera de México🇲🇽✨
Andrés, ¿siente alivio tu ponzoña después de la pésima carta que escribiste? ¿Te ufanas de la maroma delirante en la que pretendes radicalizarte si este y el otro Trump continúa exhibiendo a tu pandilla? Tú como presidente supiste todo. Te recomiendo dormir en pants y con tenis.
Miren. Las personas que conozco tienen 2 de 3 de estas características: Honestidad, inteligencia y chairismo.
El chairo honesto no es inteligente.
El chairo inteligente no es honesto.
El que es inteligente y honesto, no es chairo.
No tengo amigos chairos, lo siento.
Fin.
Brad Pitt🇺🇸 dejó el alcohol en septiembre de 2016 tras su divorcio de Angelina Jolie. El actor tomó esta decisión tras un incidente familiar en un avión que marcó el fin de su matrimonio. Pitt admitió públicamente que utilizaba la bebida como una vía de escape para evitar afrontar sus sentimientos y problemas personales. Desde entonces, mantiene una sobriedad total y ha canalizado su energía hacia el arte, la escultura y la producción de cine.
El proceso de terapia y recuperación de Brad Pitt se centró en un enfoque grupal de 12 pasos a través de Alcohólicos Anónimos durante un año y medio. El actor ha compartido abiertamente detalles íntimos sobre cómo funcionó este espacio y qué significó para su salud mental. Pitt asistió a un grupo de apoyo integrado exclusivamente por hombres. Encontró en este formato una "sororidad masculina" que rompía los estereotipos tradicionales de fortaleza con los que fue criado.
A pesar de su fama mundial, ninguno de los miembros del grupo filtró jamás declaraciones a la prensa. Esa confianza mutua le dio la seguridad necesaria para desahogarse por completo. Pitt detalló en entrevistas con medios como The New York Times que fue profundamente liberador mostrar sus peores errores, dolores y debilidades frente a un grupo de desconocidos sin temor a ser juzgado.
En su entorno personal, contó con la ayuda de amigos de la industria que ya habían pasado por el proceso de sobriedad, como el actor Bradley Cooper, a quien Pitt ha agradecido públicamente por ser un pilar fundamental en su decisión de cambiar de vida.
One reason Mexicans often assume many Americans are low class, despite them often having significantly more capital, is a cultural disconnect in dress.
Americans often dress as if they have already made it and no longer need to impress anyone. Think Mark Zuckerberg.
Mexicans, however, dress specifically to impress and to make others believe they have made it.
They will wear high end items in both business and casual settings.
Overdressing no longer impresses Americans, as they understand that truly wealthy people often dress down.
Conversely, Mexicans are easily impressed by status symbols and tend to look down on well off people who dress casually.
From a Mexican point of view, that statement resonates because Mexico has historically measured “wealth” differently than the 🇺🇸. I’m not saying better or worse, but different.
The American model, especially after WWII, became deeply tied to productivity, individual achievement, scale, optimization, and constant upward mobility. Success is frequently quantified in salary, house size, investment portfolio, or prestige. That system generates extraordinary innovation, wealth, and global influence. But psychologically, it can also create a permanent sense that one is “behind,” even while objectively prosperous.
Mexico developed under another social rhythm. In Mexico, identity is still heavily relational rather than purely professional. A person is not only “what they produce,” but who they eat with, who they joke with, what traditions they maintain, or whether people enjoy being around them.
So the small restaurant owner in Oaxaca, Guadalajara, or Mexico City may genuinely experience forms of wealth that are harder to quantify like social belonging, daily physical interaction, extended family presence, ritualized leisure, emotional spontaneity, community recognition, and less obsession with hyper-productivity.
In Mexico, food remains a social act. A long sobremesa is not seen as inefficiency; it is part of life itself. Maybe even good for business. There is also a profound Mexican proud cultural inheritance -Indigenous, Spanish and Catholic at once- that normalized coexistence with uncertainty. Mexicans historically learned to live with instability from political shifts to earthquakes. As a result, many people developed psychological adaptability and humor as mechanisms to face day to day. That is why Mexican humor can be so powerful, we transform tragedy into community.
Americans often try to eliminate uncertainty through planning, insurance, scheduling, optimization, therapy, and career control. Mexicans often try to survive uncertainty through relationships, irony, celebration, and resilience.
But the statement becomes inaccurate if romanticized too much. Mexicans can be stressed, overworked, and anxious. Many Mexicans admire the certainty on how life develops up North. Many Americans admire Mexican warmth, spontaneity, family cohesion, and ability to enjoy life without turning existence into a performance review. Both perceptions contain truth. Neither tells the whole story.
El empresario no necesita pobres, porque vende bienes y servicios. Por eso exige gente que consuma más y mejor.
El político, en cambio, sí necesita pobres. No vende bienes ni servicios: vende ilusiones. Y un pobre con hambre se ilusiona mucho más fácilmente que un individuo empoderado que no necesita ayuda para nada.
Ya retírate en serio de una vez y para siempre. Ya hiciste mucho daño. Tu trágico legado no te alcanza ni para organizar colectas. Refúgiate en tu finca y disfruta lo aplaudido. @lopezobrador_
AMLO “está en retiro”… pero reapareció rapidísimo para pedir dinero para Cuba.
No salió por los desaparecidos.
No salió por la violencia en México.
No salió por los niños bajo balaceras ni por el país incendiado.
Salió para pedir depósitos a una cuenta de Banorte y mandar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina a la dictadura cubana.
Qué conmovedor:
para México, silencio;
para Cuba, colecta.
Primero los pobres… pero los de aquí pueden seguir esperando.
La obsesión ideológica pudo más que la tragedia nacional.