Mal de época: cada día me cuesta más contestar WhatsApp. A cualquiera. No hay excepción. Cuanto más pasa el tiempo y más se acumulan los mensajes peor es.
Mi estación favorita: el fin del verano, principio de otoño. Los días cálidos pero no calurosos, las noches frescas, algunos cielos grises que anticipan que necesitamos organizarnos y empezar a pensar en el invierno.