Hablar del gato de Schrödinger para describir lo que está pasando en la Comunidad de Madrid es darle demasiada enjundia. Yo creo más bien que estamos ante el caso de la gata Flora, que cuando se la meten chilla y cuando se la sacan llora.
Que se pueda no significa que haya que. El estado pone los límites, los máximos. Yo pongo mis mínimos, en función de mis criterios de precaución. El gobierno se preocupa de la sostenibilidad hospitalaria, del grado de ocupación de UCI’s... Y yo de tratar de evitar visitarlos/as.