A veces la creencia de que la sangre es más espesa que el agua nos hace voltear la vista y hacer oídos sordos a lo que sucede en las familias pero a veces el amor de un extraño puede ser más profundo y más espeso que la sangre.
El acné no es un problema de la piel.
Es el sistema de alerta de tu cuerpo que te dice:
• Tu dieta es tóxica
• Tu intestino está destruido
• Tus hormonas están en caos
Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre el acné (y cómo conseguir una piel más suave).
HILO🧵
Salió a pescar por la mañana.
- Su motor falló
- Perdió contacto con tierra
- Desapareció en mitad del océano Pacífico
438 días después, reapareció en otro continente…
desnutrido, irreconocible, y con una historia increíble.
Lo más impactante no fue cómo sobrevivió…sino qué lo mantuvo vivo 🧵👇
A veces, nos olvidamos de lo efímero que es todo.
No caemos en cuenta de que esto, lo que vivimos, es solo un rato, un parpadeo en el inmenso fluir del tiempo.
En nuestra insistencia por controlar todo, nos perdemos en enojos y resentimientos, como si guardárselos a alguien pudiera cambiar el curso de lo que ya ha sucedido.
Nos aferramos a rencores que solo nos desgastan, como si al final valieran la pena.
Pero en realidad, nada de eso es importante, porque el tiempo no espera a que entendamos la lección; sigue su curso, se va y no regresa.
Se nos olvida con facilidad que lo que damos, lo entregamos desde el corazón, y no siempre recibimos algo a cambio.
De hecho, no deberíamos esperarlo.
La vida no garantiza que nuestras buenas acciones vuelvan de inmediato, ni que quienes amamos con intensidad correspondan de la misma forma.
Sin embargo, curiosamente, lo que damos tiene su propio modo de retornar, tal vez no de la manera que imaginamos, pero siempre de algún modo.
Lo que sembramos, tarde o temprano, lo recogemos. Puede ser en una sonrisa inesperada, en el abrazo de un amigo, o en la paz que llega en un momento de soledad.
La vida tiene sus caminos para equilibrar lo que entregamos, pero debemos soltar las expectativas y confiar en el destino.
Lo que pesa en el alma a veces es lo que callamos, aquello que no nos atrevemos a decir.
Las palabras que no se pronuncian se quedan en nuestro interior, y al guardar ese silencio, permitimos que se conviertan en un lastre.
No somos conscientes de que esos vacíos pueden hacer daño, no solo a nosotros, sino a quienes nos rodean.
Porque lo que no decimos también comunica, y lo que hacemos, aunque lo minimicemos, puede herir profundamente.
Debemos aprender a hablar cuando sea necesario, a soltar el dolor antes de que nos consuma.
Y aunque quisiéramos poder con todo, la realidad es que no podemos.
Nos exigimos demasiado, como si fuera obligatorio cargar con el peso del mundo.
Pero hay que entender que hacemos mucho más de lo que creemos, incluso si no lo notamos.
Cada gesto, cada esfuerzo, es un paso hacia adelante.
Y eso ya es bastante.
No tenemos que ser perfectos ni lograrlo todo.
Lo que hacemos, aunque parezca poco, es suficiente.
La vida es tan breve que las cosas pasan, se desvanecen con el tiempo.
Los momentos se convierten en recuerdos, algunos dolorosos, otros reconfortantes.
Pero lo que perdura son las personas que se quedan, aquellas que, a pesar de la distancia o los desacuerdos, siguen siendo parte de nosotros.
Son ellas las que dan sentido a este viaje, las que hacen que lo efímero sea soportable y lo eterno, deseable.
Al final, todo se resuelve, menos la muerte.
Es el único desenlace que no tiene solución, el único punto final que no admite más palabras.
Y mientras tanto, el tiempo sigue avanzando, llevándose consigo oportunidades, momentos que no volverán.
Así que debemos aprender a vivir sin aferrarnos a lo que nos hiere, a dejar ir lo que ya no sirve, y a amar con la conciencia de que el tiempo es lo más valioso que tenemos.
Porque se va, y no hay manera de recuperarlo.
Por eso, vivamos, amemos y perdonemos ahora, antes de que sea demasiado tarde.
Imagina una tierra tan diversa, tan vibrante, que es como entrar en un reino de magia... Sudamérica no es sólo un continente; es el latido del corazón de la Tierra 🧵
1. Magnífica visualización de las cuencas fluviales de Sudamérica
El ruido mental no es algo etéreo, sino que busca convertirse en una forma, y lo consigue liberando una hormona llamada cortisol. El cortisol, liberado de manera constante, produce un enorme daño a nivel corporal y cerebral.
Si llegan a ir a un cajero y ven ese dispositivo NO APOYEN LA TARJETA AHI, no es de la red, es una nueva forma de clonar tarjetas
*Difundir!*
Twitter es servicio
Nadie se queda con el amor de su vida, pero con el tiempo nos volvemos a enamorar y esa persona que se queda en nuestra vida, compartiendo momentos, cumpliendo sueños y enfrentando pruebas, ese es el verdadero amor de su vida... Siempre, siempre llega algo mejor.