Me veo tranquilo, pero la realidad es que por dentro ya tuve 3 ataques cardíacos de la emoción. Real, pues estoy nervioso sentado en la cama con mi mejor amigo, apunto de iniciar un sueño juntos. Gracias a los que apoyen esto y bienvenidos a mi mundo. Aquí empieza la historia.
Para la persona que hizo la última pregunta y que la terminó con “Es verdad que Dios no me ama?”
nos llegó al fondo del corazón.
Dios sí te ama. No importa cuántos humanos de carne y hueso intenten hacerte creer lo contrario. ❤️