No importa que tan buena seas con hombre, que tan linda, exitosa y segura de ti… La única garantía que existe para que un hombre no te sea infiel es que decida no serte infiel.
La fidelidad es una decisión.
En tu vida muchos se llenarán la boca diciendo que quieren lo mejor para ti, pero solo quedará en palabras. Los pocos que te ayudarán los contarás con los dedos de una mano y son los que menos te imaginarás. La vida misma irá filtrando a la gente que realmente vale la pena.
La razón por la que no se debe reconstruir ningún vínculo que ya haya roto es simple: Preservar la paz. Nunca estes en el mismo lugar que alguien que te hizo daño. Todo cambia, todo se transforma, estamos en un constante proceso de crecimiento y evolución. Al dolor no se vuelve.
Busca el sitio que te de paz, los caminos tienen un fin y cuando ya has aprendido todo el el, la vida siempre va a acorralarte a que subas a otro tren.