Lo último que quiero perder es mi forma de amar, mi profunda empatía, mi tendencia a elegir la bondad incluso cuando no es correspondida. Espero que esa parte de mí permanezca, a pesar de todo, a pesar de todos, a pesar de todas las razones para cambiarlo.
¿A usted le parece muy bien que una criminal con el alias de Griselda Lobo que escogía niñas para que los comandantes de las FARC las violaran ahora legisle temas de niñez y de cátedra moral? Ese es el legado
Lo más lamentable es que, como ocurrió ayer en Medellín, @petrogustavo seguirá tomando decisiones irracionales, radicales y contrarias a lo que el país necesita. Sabe que no tiene nada que perder, y por eso quiere echarle más leña al fuego, buscando sacar algún rédito del caos.