@ChristiReeyes@MRKONS Ajá. Es un automóvil, no es de pedales ni de propulsión animal, por ejemplo. Pero es de uso urbano, como vehículo de movilidad o de cortas distancias. Se compara más con automóviles como los que mencioné antes: de baja velocidad.
Tras el anuncio del fallecimiento por tristeza, con 56 años, de Marjane Satrapi, no puedo evitar pensar en lo que oculta esa frase. Dicen sus amigas que en los últimos tiempos se había abandonado completamente: se había dejado llevar y se encerró en sí misma.
Lo que me recuerda que...
El otro día estuve en la casa de Carmen Martín Gaite, la autora de "Entre visillos". Decía la guía, una amiga de la familia, que cuando se separó, Marta, su hija, tuvo que cuidar de su madre durante una buena temporada; pero no aclaró a qué se refería. Para ilustrar esa época nos enseñaron la foto que acompaña esta entrada, con la hija colocada en la posición que normalmente ocuparía una madre.
Sin embargo, durante la visita no se ocultan los detalles de la muerte de Marta por SIDA y sus problemas con la heroína a principios de los años 80.
Lo que me recuerda que...
Carmen Laforet escribió Nada con 22 años. Es una novela gris sobre una época oscura en una Barcelona triste. Luego prácticamente "desapareció" para la literatura, algo que sigue siendo un misterio para mucha gente.
Su familia suele mencionar las dificultades de la época para las mujeres, las envidias del marido y que se centró en los problemas de la crianza. Entre líneas, no puedes evitar pensar que su obra más conocida dice muchas cosas de ella.
Lo que me recuerda que...
Alguien me bloqueó por aquí por decir que Amalia Avia era una pintora tremendamente depresiva; que, en mi opinión, no pintaba solo el Madrid de su época —que también—, sino más bien un Madrid en el que proyectaba, en parte, su estado de ánimo.
Es decir, que era un realismo con filtro y no exactamente una fotografía del Madrid de la época, como algunos pretenden.
Lo que me recuerda...
La cantidad de eufemismos que seguimos utilizando para ocultar problemas como la depresión, el suicidio, los abusos y las enfermedades mentales en general.
Y que no nos tenemos que fiar tanto de las historias que se cuentan en las familias, porque, por debajo, fluye un río de aguas turbias.