Me hubiese gustado que me vieras crecer más, que supieras que me está yendo bien, se que sigues conmigo, muchas veces te sueño y te abrazo. Donde sea que estés, cuídame siempre.
Para demostrar de que estoy echa, le pedí a dios que si no eras para mi te quitara de mi lado porque me dolía y eso hizo, gracias a que elegiste tu camino me tocó levantarme y comencé a reconstruirme emocionalmente gracias por que me dejaste un aprendizaje que aplico todos los
que te quedarás a mi lado, no te culpo por haber elegido tu estabilidad que acompañarme en mi proceso, pero termine dando cuenta que te hice mi prioridad que me olvidé de mi, entendí que dios me puso una prueba tan grande me rompí en mil pedazos
Los celos son una de las emociones más complicadas de gestionar en relación, y una de las más rechazas tanto por quién los sufre como por su pareja. Me gustaría profundizar un poco sobre la reina de las emociones demonizadas: la necesidad de poseer a alguien de forma exclusiva.
Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.
La pareja influye mucho en la vida de uno, por eso hay que estar con alguien que te impulse a ser mejor, que te motive a estudiar, a mejorar tu estado físico y mental a crecer personalmente y laboralmente, que sea tu equipo no tu estrés.