De Venezuela decían que éramos arrogantes porque cuando emigramos decíamos que teníamos una profesión.
Decían que éramos creídos por decir que teníamos hermosos paisajes.
Decían que éramos egocéntricos porque solo queríamos hablar de cuánto extrañábamos a nuestro país.
Al parecer lo que odian es que lleves a tu país en tu corazón.
Toda esa izquierda europea que ama a Maduro y que no le importó jamás la gente oprimida en Venezuela, es la misma que promovió la campaña espantosa contra Argentina en el mundial. Para ellos solo somos sudacas bárbaros que saben más de nuestros países que nosotros mismos.
Para la único que sirvió el hate anti argentina es para revelar que el progresismo del norte mundial (el que lamentablemente copiamos) no persigue causas reales, es híper influenciable y sobre todo sigue siendo imperialista.
Lo irónico que Shakira vaya a hacer el show del Medio Tiempo en la final de España vs Argentina. Si eso no es un cierre de ciclo, no sé qué lo sea en realidad.
Somos polvo de lo que pudo ser una estrella. Rotos, regados por el cosmos, años luz migrando, apagándonos a destiempo a medida que se acaban las esperanzas y se acumulan duelos.
Proyectos inacabados.
Mensajes sin responder.
Tristeza atrapada en palabras torpes.
Sentido pésame.
La diáspora ya tiene años apoyando a su familia en Venezuela, el venezolano dentro del país ya tiene décadas echándole bolas para apoyar a sus vecinos, las ONGs ya tienen años asistiendo una crisis humanitaria complejísima, los periodistas ya tienen años tejiendo redes para poder defender la verdad, los médicos ya tienen años sosteniendo como pueden el sistema de salud, los maestros ya tiene años sacrificándose para llevar un poco de luz a las aulas, ya el país tiene años supliendo la falta de estado.
El terremoto solo develó algo que quizá antes no teníamos tan mapeado: el venezolano se dedicó a construir un país en paralelo al país que el régimen decidió derrumbar.
Se ha difundido la idea de que el terremoto duró 39 segundos. No amigos, fueron casi dos minutos entre los 2 terremotos, separados uno de otro solo por 39 segundos, con el detalle de que esa pausa no la percibimos porque las ondas de ambos se solaparon
1/3 Un cuerpo enterrado de forma anónima convierte a la víctima en una persona desaparecida para siempre. No es solo un entierro apresurado; es condenar a sus familiares a un limbo psicológico eterno, atrapados en la dolorosa incertidumbre de no saber con certeza su destino.
Usaban las captahuellas para vender una harina o una toalla femeninas, pero no para identificar a una persona fallecida.
El socialismo todo es para y por el control social, pero nada por y para la sociedad.