Han pasado 542 días y 1 millón de noches, el sol se ha ido viendo como dejó de sonreír y la luna me ha visto llorar.
Ya no se cuantas veces me morí. Mientras te espere cada día en el mismo sitio, mientras no llegabas.
Tome esa copa de vino en honor de los dos y recordando…
Repítelo hasta que no lo olvides: no volveré a entregar mi tiempo y energía a otra persona si no es recíproco. Tampoco pensaré que hacerlo es un 'acto de amor' que algún día será valorado. Ninguna persona ni relación vale más que mi bienestar y amor propio.
Siempre he sabido que uno no elige de quien enamorarse , pero si elige a quien amar. Te amo tanto, como nunca pensé hacerlo así con todo lo bueno y malo que nos rodea.