It’s interesting to see how so many media outlets, politicians, and representatives of international NGOs lie so blatantly about El Salvador.
Anyone who has visited our country knows that tattoos are not only allowed, but very common. Many Salvadorans have them, even in highly visible areas: full sleeves, face, neck, hands, etc. It’s simply not true that people are required to cover them up.
It’s also false that tattoo artists have been arrested. There are hundreds of tattoo shops, and many are now doing better than ever, since they can stay open late without being extorted by gangs.
Tattoos aren’t even socially frowned upon. On the contrary, many people see them as body art and a form of personal expression.
What is prohibited are gang symbols, but not just in tattoos. They are banned in any form: on walls, in the media, even on graves.
This shouldn’t surprise anyone. In Europe, Nazi symbols are banned, and no one is outraged by it.
In fact, we only restricted them in the media for one year (during the height of the war on gangs) and they are allowed again now. Yet we were scolded by the “international community” for that temporary measure, while Nazi symbols have been prohibited in Europe for 80 years.
So which is it?
What is acceptable for them is not acceptable for us?
The European argument is that banning those symbols is necessary to prevent a return to a past they do not want to relive.
Well, that is our argument too.
En estos momentos, nuestro gabinete de seguridad está presentando ante la Asamblea Legislativa una reforma constitucional para avalar la cadena perpetua (hasta ahora prohibida por la Constitución) para asesinos, violadores y terroristas.
Veremos quiénes apoyan esta reforma y quiénes se atreverán a defender que la Constitución continúe prohibiendo que asesinos y violadores permanezcan en prisión.
“Nuestros criminales son los mejores”, “nadie puede contra nuestros criminales”, “nuestro país es tan, pero tan grande que estamos condenados a vivir en el terror”, “ningún país grande puede acabar con el crimen”, “los países que son mucho más grandes que el nuestro con bajas tasas de criminalidad no cuentan”.
Las idioteces que se leen a veces. Pero bueno, cada quien cosecha lo que siembra.
Ojalá algún día piensen diferente.
Nuestra Marina Nacional ha realizado la incautación de droga más grande en la historia de El Salvador.
A 380 millas náuticas (703.7 kilómetros) al suroeste de nuestras costas, se interceptó el Buque de Apoyo Multipropósito (supply vessel/tug) FMS EAGLE, de 180 pies de eslora (54 metros de largo), registrado bajo bandera de Tanzania, África, que transportaba en compartimientos ocultos 330 bultos equivalentes a 6.6 toneladas de cocaína, cuyo valor aproximado es de $165 millones de dólares.
Para localizar la droga, que venía encaletada en tanques de lastre, se desplegaron buzos de nuestra Marina Nacional, quienes realizaron la inspección que permitió confirmar su ocultamiento y proceder con su incautación.
En la embarcación se encontraban 10 narcotraficantes: 4 colombianos, 3 nicaragüenses, 2 panameños y 1 ecuatoriano.
Otro fuerte golpe al narcotráfico.
Por cierto, gracias por el nuevo barco 😉
En El Salvador NO HAY SECUESTROS, y tampoco hay carteles de la droga.
Lo que ha habido son ESTAFAS TELEFÓNICAS realizadas desde una cárcel en Colombia.
No hay ningún riesgo real.
La solución es sencilla: NO PAGAR