Durante años las feministas hemos dicho que basta una crisis política para que a las mujeres nos quiten derechos. Esta crisis llegó no solo a quitárnoslos sino a convencernos a punta de TikTok que nuestro lugar es bajo el control de nuestros maridos.
Si esto fuera hecho por mujeres manifestándose en contra de la violencia, habrían cientos de hombres enojados, olas de comentarios pidiendo que acaben con las marchas, etc… En este mundial ha indignado más las mujeres besando negros, ancianos y entre ellas, que hombres literalmente destruyendo todo, matándose, atropellándose y, por supuesto, acabando con bienes materiales, solo que lo hacen en el nombre del fútbol y no por alguien a quien amaron y fue asesinada y violada.
Al parecer, el fútbol vale más que las mujeres muertas y desaparecidas