Ya estamos aquí Xosé, 13 años hemos tardado en volver a unir nuestros caminos. Pero, aunque la gente no lo entienda, este no es sólo el último baile; es la última oportunidad para hacer justicia.
Tenemos que curar una herida que duele en lo más profundo de nuestro ser.
Volvió Carlo Ancelotti. Volvió Zinedine Zidane. Y volvió José Mourinho.
Florentino le debía su segunda oportunidad en el Real Madrid. El círculo se cerrará con aquel que lo empezó todo.
Cada vez que en España hay algún acontecimiento relacionado con el catolicismo, aparece un ejército de expertos recordándonos que España es un Estado aconfesional. Lo dicen con la misma solemnidad con la que un profesor explica la tabla periódica. El problema es que suelen olvidar leer el resto del artículo.
España es aconfesional, sí. Lo dice la Constitución. Pero la misma Constitución también reconoce la cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas. Es decir, los padres de la Constitución sabían perfectamente que una cosa era no tener una religión oficial y otra muy distinta fingir que dos mil años de historia nunca ocurrieron.
Porque España no nació ayer. España no se entiende sin el cristianismo. Está en sus catedrales, en sus universidades, en sus fiestas, en sus ciudades, en su arte, en su literatura y hasta en los nombres de buena parte de sus pueblos y de sus calles.
Lo verdaderamente fascinante es que quienes invocan la aconfesionalidad para cuestionar una visita papal rara vez muestran el mismo entusiasmo cuando las instituciones promocionan cualquier otra manifestación religiosa, ideológica o identitaria. En esos casos, la neutralidad desaparece misteriosamente.
La realidad es mucho más sencilla. La Constitución no obliga a España a avergonzarse de sus raíces. Tampoco exige borrar su memoria histórica. Lo único que establece es que ninguna confesión tendrá carácter estatal.
Pero algunos parecen haber confundido la aconfesionalidad con la obligación de amputar una parte esencial de nuestra historia. Y eso no es neutralidad. Eso es analfabetismo histórico con pretensiones constitucionales.
Me quito el sombrero ante esta masterclass del PSOE:
-Hacen un informe basado en una encuesta anónima a 7.618 personas (En un país de 50.000.000 habitantes) y ya te hacen la primera trampa: En España hay un 19% de nacidos en el extranjeros, pero ellos solo encuestan a un 13% de extranjeros, así la proporción les sale mejor. 📷(Foto 1)
-Se observa como aún así, los inmigrantes acuden más a urgencias y requieren más hospitalizaciones. 📷(Foto 2 y 3)
-Al final el propio informe acaba reconociendo que los inmigrantes tienen peor salud que los españoles. 📷(Foto 4)
Pero bueno, ellos lo sueltan y ya, que como saben que su votante promedio es rеtrаsаdo mеntаl y va a asentir sin siquiera leer nada. (Ni siquiera han puesto el enlace al informe en el tuit, tienes que buscarlo tú en la página del ministerio😭)
Lo dicho, solo puedo quitarme el sombrero ante esta masterclass de ir a calzon quitado por la vida.