Y mientras Paulo Dybala marcaba con LA 10 de la Selección de Argentina, Oriana, su esposa, estaba en las gradas celebrando. La mujer de su vida pudo verlo cumpliendo el sueño que le faltaba con La Albiceleste. Qué momentazo en El Monumental. QUÉ VIVA EL FÚTBOL Y EL AMOR.