Nunca me sentí tan mal emocionalmente como me estoy sintiendo últimamente, y si me preguntan cuál es el motivo, les juro que no lo sé. Es una acumulación de cosas que me preocupan, estoy cansada de todo.
Me siento de la verga, ojalá sea la falta de sueño y no el vacío en el pecho que me persigue desde los 12 años, que me hace sentir que no pertenezco a ningún lugar.