Sevilla diluye su alma con el turismo de playa. En Sevilla hay mar, pero no hay playa.
El primero que llegó a este lugar venía buscando plata.
Vino del otro extremo del mar, varó la barca en el barro del estuario. Los de la orilla tenían el metal. Él traía marfil, vino, una escritura, dioses con otros nombres.
Antes de que Sevilla fuese Sevilla, antes de que tuviese nombre, esto ya era el sitio donde se cruzaban los que venían de fuera con los que esperaban en la orilla.
Un puerto es, por definición, un lugar de ida y vuelta. Nadie se queda en un puerto por casualidad. Se llega, o se pasa.
Conviene recordarlo cuando se discute si el turismo tiene derecho a pisar esta ciudad, porque la pregunta, tal como suele plantearse, está mal hecha.
Sevilla no se entiende mirándola por dentro. Se entiende contando quién llegó: protocananeos, fenicios, cartagineses, bereberes, romanos, mauri, vándalos, almorávides, almohades, castellanos, genoveses, catalanes... La ciudad volvió a hacerse, otra vez, con los de fuera.
Y después llegó el mundo entero. En 1503, la Casa de la Contratación convirtió Sevilla en la puerta de América, y por esa puerta entró una Babel.
Estos que vinieron de fuera construyeron lo que hoy sale en todas las fotos: la Giralda, la Torre del Oro, el Alcázar, la Catedral...
Cada gran capa de esta ciudad la puso alguien que venía de otro lado con la ayuda de los que ya estaban. No es una anécdota que se repite. No es una excepción de su historia. Es su método.
Y hay un sitio donde esto se toca con la mano. La iglesia del Salvador fue mezquita, levantada sobre algo visigodo, levantado sobre algo imperial, y debajo no sabemos porque no se ha excavado nunca. El que llega no borra al que estaba. Le pone encima su piedra, su nombre, su culto, y deja debajo al otro, intacto, sosteniéndolo. Sevilla no sustituye. Acumula. Es un pergamino raspado y vuelto a escribir tantas veces que, si lo miras al trasluz, lees todas las manos a la vez.
Si la ciudad es esto, ¿por qué nos quejamos del turismo?
La cosa nunca fue de dónde vienes. Fue qué haces con el sitio cuando llegas.
Los que hicieron Sevilla no la visitaron. Entraron en ella. Comerciaron, construyeron, se casaron, tuvieron hijos que ya nacieron aquí, se murieron aquí y aquí los enterraron. Sumaron una capa. Fueron, todos, participantes. El que vino por la plata, el itálico, el bereber, el genovés: cada uno a��adió una mano al pergamino. El que llega y se queda a hacer ciudad es un sevillano más, vengas de Tiro, de Génova o de Lérida.
El otro hace lo contrario. No entra en la ciudad: consume su imagen. Pasa por encima. No raspa el pergamino para escribir su línea; le hace una foto, deja su bolsa de basura en la calle y se va. Saca espectáculo y deja ruido. Y entonces la distinción buena no es la que parece. No es sevillano contra forastero. Es otra. Es entre el que llega y el que solo pasa. Entre el que participa y el que extrae.
Y al que solo pasa le da igual que todo sea mentira. Más aún: la prefiere. Quiere el flamenco de tablao con tarifa cerrada, la tapa de microondas con nombre antiguo, el menú traducido a cinco idiomas y a ninguno. Quiere la postal. Y la ciudad, para servir esa demanda, empieza a representarse a sí misma. Se imita. Se disfraza de lo que el folleto dice que es. Se degrada y se devalúa hasta convertirse en una caricatura de sí misma
Una ciudad se destruye con tiempo. Se le quita el espesor, los siglos amontonados que un lector paciente lee en un muro, y se la deja en una superficie lisa, legible de un vistazo, fácil de vender, superficial, falsa. Una ciudad que puede ser cualquier otra no es Sevilla.
Y sobre esa falsedad que se ha permitido construir por dinero para algunos y por calderilla para la ciudad, critican a los andaluces o a los sevillanos.
Sevilla es una de las ciudades más antiguas de Occidente. Tiene doce metros apilados de Historia construida por gente llegada de todos los rincones.
Eso es lo que pierde quien ama esta ciudad cuando la ciudad se rinde. No pierde turistas. Pierde fondo y esencia.
La gente a la que da igual Sevilla o Benidorm, debería ir a Benidorm, un sitio honesto. No finge. Pone el cartel de sol, copa, ruido barato, y lo cumple sin engañar a nadie. Quien va a Benidorm sabe a qué va, y se le da. No hay falsificación posible porque no hay nada que falsificar: el sitio es exactamente lo que dice ser. El problema no es el que va a Benidorm. Esa persona está en su lugar.
El problema es Sevilla imitando a Benidorm mientras jura que no. Sirviendo una sed que Benidorm ya sacia, pero sin la honradez de Benidorm. El enemigo nunca fue el de la despedida de soltero. El enemigo es la ciudad que actúa como Benidorm fingiéndose eterna. La que raspa su propio pergamino para imprimir encima un folleto.
El primero que llegó venía buscando plata, y se quedó. No se llevó la ciudad. La hizo.
La puerta sigue abierta. Es lo único que esta ciudad ha sido siempre, desde antes de tener nombre: una puerta. Por ahí han entrado tres mil años de gente, y cada uno escribió su línea sin borrar la de abajo, haciendo una obra de arte colectiva.
Una cosa es cruzar esa puerta.
Otra es hacerle una foto, mear en una esquina y marcharse.
El silencio de un niño con una tablet no es paz, es una derrota. Les quitamos la calle y los amigos por la comodidad de que no hagan ruido, olvidando que la imaginación solo nace cuando les permitimos aburrirse lejos de un cargador.
Las inundaciones no son un problema de 'ríos sucios', son procesos naturales y estacionales.
La ordenación del territorio tiene que legislar sobre el uso de esos terrenos inundables.
Estos fenómenos seguirán produciéndose, el mal uso del territorio fomenta los daños económicos
Existe una calle secreta en Madrid cuya historia es sorprendente. Una vía pública, que da paso a un pequeña plaza-jardín histórica, cerrada a todos los madrileños desde hace casi 200 años.
Esta es la fascinante historia del Pasadizo del Panecillo.
Y una propuesta. ¡Hilo va!🧵
Santa madonna!! Don Vito, en entredicho, suelta a uno de sus consiglieris desbocados. Este aspirante a Tom Hagen, que se auto proclama “analista arbitral” pero luego hasta se atreve a meterse a entrenador, no sólo demuestra su oratez futbolística, sino su nula capacidad comprensiva.
“El año pasado”, dice @Ing_Pellegrini. El año pasado!!.
“Ni un solo partido”, dice el tipo… Pues fueron tres, TRES al #Betis!!
Discúlpese, hombre!!
Con la perspectiva de estos días y aún conmovido por la tragedia en Valencia, siento la necesidad de compartir algunas lecciones que creo deberíamos aprender de estas inundaciones. Sin pretender tener todas las respuestas, espero contribuir humildemente a la reflexión. (1/36)
José Antonio Cavanilles, 1795, sobre el barranco de Torrent o de la venta del Poyo, en "Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, poblaciones y frutos del Reyno de Valencia".
“Siguiendo hacia el sur desde Alaquás como a un quarto de legua se atraviesa el barranco, que empieza en las montañas e Buñol con dirección a Chiva, entra en esta villa y continúa por el término de Cheste, donde recibe otro considerable. Engrosado con este aumento y con las vertiene de aquellos montes, cruza el llano de Quart junto a la venta de Poyo, pasa después por las cercanías de Torrent, que dexa a su derecha, como igualmente Catarroja, y desagua en la Albufera de Valencia. Su profundo y ancho cauce siempre está seco, salvo en las avenidas, quando recibe tantas aguas y corre tan furisoamente, que destruye quanto encuentra. En 1775 causó muchísimas esgracias en Chiva, sorprehendiendo a media noche a sus vecinos. Asoló un número considerable de edificios, esparciendo por mas de dos leguas los tristes despojos y los cadáveres de los pobres que no pudieron evitar la muerte. A la derechadel barranco y a muy corta distancia, bien que en un sitio elevado, está Torrent, la mayor población del reyno después de las ciudades y villas principales”
NUEVO | Tres de cada diez viviendas afectadas por la DANA en Valencia se construyeron en zona inundable durante la burbuja
Un análisis de todos los edificios para uso residencial del Catastro, la zona inundada preliminar delimitada por @CopernicusEMS y el Patricova
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📢‼️ Los Efebos de Pedro Abad ya se encuentran expuestos en el Museo Arqueológico de Córdoba.
Se trata de dos excepcionales piezas salvadas del expolio y restauradas durante 4 años por el IAPH.
Solo se conocen 8 efebos en el mundo y 3 están en Andalucía.
Vamos a conocerlos 🧵👇
OFICIAL | Juego Limpio
@RFAFSevilla y el Delegado del Menor #RFAF se reúnen con la @SubdeGobSevilla para seguir trabajando en la prevención de la violencia en el fútbol.
Si el limes de Dunhuang estuviera en Europa, en vez de en un desierto chino, sería más famoso que Pompeya. Si me acompañáis en este hilo, entenderéis por qué.->
Acaban de publicar un yacimiento arqueológico alucinante en Madagascar. Tan alucinante que si no hubiera aparecido en una revista académica, diría que es ciencia ficción. Os lo cuento en este hilo:->
ℹ️Sigue el ejemplo de García Lozano; linier de PRIMERA DIVISIÓN y adéntrate en el arbitraje.
Sigue los siguientes pasos:
1. 📩[email protected]
2.✍️"Quiero ser árbitro".
⚽ FEMENINO y MASCULINO.
✅ Retribución económica y equipamiento.
@RadioSevilla
Preguntarse por qué se tarda 2 horas en auxiliar a un tren de @renfe parado en un túnel, olvidando todo el proceso de su privatización (más de 30 años) es hacer trampa, querides.
No tenéis la culpa de romper una ventanilla, pero me gustaría saber cuántos de vuestros padres...