the way Lana is always seen as the daddy issues singer but she’s actually the most mommy issues one and every mention of her mom in songs is depressing and literally censored the word “mother”
@iLordPorky Y ese discurso se torna más violento aún cuando el padre del contrincante de Abelardo hizo parte de ese exterminio. Muy violento e irrespetuoso, pero es lo que a ustedes les gusta.
@iLordPorky Que lo haya dicho en sentido figurado no lo hace menos violento cuando en Colombia ya pasó que exterminaron dos partidos políticos de izquierda SOLO por ser de izquierda.
@MariaFdaCabal Mija, tenga al menos coraje y orgullo. Más mérito tenía usted para esa candidatura (fascista), y ahora le lame las botas (el mocasín talla 35) a ese filipichín?
Un adolescente no se levanta un día y decide ser sicario.
Antes tuvo que haber pobreza, exclusión educativa, violencia intrafamiliar, ausencia de espacios comunitarios, presencia constante de grupos criminales, normalización de la violencia y cada una de esas situaciones es un ámbito donde el Estado tiene responsabilidades directas.
Los niños reclutados son víctimas antes que delincuentes. Cuando un niño de 12, 13 o 14 años es utilizado por una organización criminal, estamos frente a una víctima de explotación.
El crimen organizado los utiliza porque son más manipulables, más vulnerables y porque el sistema penal es ser menos severo.
Por eso, la discusión no debería comenzar señalando al niño sino preguntando que demonios ocurre para que una organización criminal llegue antes que la escuela, la comunidad y las instituciones públicas.
Cuando el reclutamiento infantil se vuelve masivo, sistemático o recurrente, deja de ser únicamente un problema de seguridad y se convierte en evidencia de un fracaso estatal en múltiples dimensiones desde la seguridad, educación, protección social, desarrollo territorial hasta la garantía de derechos.
El número de niños reclutados por para sicarios es el mayor indicador del fracaso del Estado y el gobierno porque dejó espacios vacíos que ocupó el crimen.
Yo no volvería a votar por Petro.
Jamás de los jamases.
Y, si miran bien, el que más se parece a Petro es el otro: su mismo disparate, su soberbia, su endemoniez. Y su machismo.
Cepeda, no. Cepeda es diferente.
Yo elijo creer. 🌹