lo fuerte que es que la vida no se pare nunca. puedes estar en el mayor punto de inflexión de tu vida, replanteándotelo todo y sin saber qué va a ser de ti y te tienes que levantar e ir a trabajar al día siguiente. es que es una locura
Le dije a la terapeuta que sentía que había personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó que “a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos”. Y la verdad que me pegó una patada en el cora y otra en la cabeza.