Falacia de la Ventana Rota
En un pueblo francés del siglo XIX, Frédéric Bastiat, ese liberal clarividente que diseccionaba a fondo todas las sofisterías estatistas, publicó en 1850 su ensayo Ce qu’on voit et ce qu’on ne voit pas. Contaba la historia de un niño que rompe el cristal de una panadería. Los vecinos, optimistas de salón, celebran: «¡Qué bien para el vidriero! Habrá trabajo, circulará dinero». Lo que se ve. Pero Bastiat señala lo que nadie quiere mirar: con el dinero que el panadero paga al vidriero, ya no podrá comprar el traje nuevo que pensaba encargar, ni el libro, ni invertir en su negocio. El empleo del vidriero no es ganancia neta; es mera transferencia. La destrucción no crea riqueza, solo la desplaza y, sobre todo, destruye la riqueza futura que nunca nacerá.
A esa miopía, Bastiat la llamó falacia de la ventana rota. No es un error inocente: es la madre de casi todos los disparates económicos intervencionistas. Porque el costo de oportunidad, ese fantasma invisible que Friedrich von Hayek y los austriacos luego precisarían, siempre acecha. Cada recurso usado en A no está disponible para B, C o Z. Y la sociedad, en su conjunto, sale perdiendo.
«Lo que se ve y lo que no se ve». Esa distinción sigue siendo letal.
Los ingenieros sociales de izquierda llevan dos siglos rompiendo ventanas a escala continental y exigiendo que aplaudamos al vidriero estatal. Expropian, regulan, suben impuestos, inflan la burocracia, «estimulan» con gasto público. Se ve el empleo del funcionario, la ONG subvencionada, el subsidio que llega al votante, el hospital público inaugurado con bombo y platillo. No se ve el capital privado devorado, la innovación estrangulada, las empresas que nunca nacen, los empleos productivos que se evaporan.
En Venezuela la ventana rota se hizo añicos continentales. Expropiaciones «para el pueblo», fábricas entregadas a «colectivos revolucionarios», precios «justos» decretados. Se vio la fiesta inicial de empleos públicos, misiones, subsidios y propaganda. No se vio, hasta que ya era tarde, el colapso de la producción, la huida de talento, la destrucción de capital humano y físico. Hoy rebuscan en la basura mientras los jerarcas chavistas-maduristas presumen de «logros sociales». La falacia convertida en hambruna nacional.
La redistribución masiva funciona igual. Cada euro o bolívar que el Estado arranca al sector productivo para dárselo a su clientela política es un cristal roto. Se ve la ayuda, el «empleo verde», la cuota de diversidad obligatoria. No se ve el médico que cierra su consulta por impuestos confiscatorios, el ingeniero que emigra, el emprendedor que desiste. La miseria futura se acumula en silencio, como interés compuesto del desastre.
Las ONG y la burocracia «social» son la versión moderna y sofisticada de la misma estafa visual: miles de puestos bien pagados, informes, talleres de sensibilización y «lucha contra» esto o aquello. Se ve el activismo moralizante. No se ve el capital que nunca se invirtió en fábricas, el crecimiento que nunca llegó, la dependencia que se cultiva como droga de Estado. Generan pobreza estructural mientras se autoproclaman salvadores.
El socialismo, en todas sus variantes, es un festival permanente de ventanas rotas. Cree que puede crear riqueza destruyendo los incentivos, que puede generar orden rompiendo la coordinación espontánea, que puede fabricar prosperidad asesinando el futuro invisible. Cada vez que un igualitarista de salón grita «¡Hay que gastar más en lo social!» está, literalmente, celebrando al niño con la piedra en la mano. Y cuando el cristal hecho añicos deja al país a oscuras, siempre culpa al mercado, al «neoliberalismo» o al «saboteo imperialista». Nunca a la falacia que ellos mismos invocan como dogma.
Porque reconocer el costo de oportunidad invisible equivaldría a admitir que su modelo entero es una inmensa destrucción neta disfrazada de compasión. Y eso, claro, no entra en el relato. Prefieren seguir rompiendo cristales y cobrando por arreglarlos. Hasta que no quede ni una ventana sana.
FERNANDO PEREIRA (2023): "Proponemos la eliminación transitoria del IVA en el GASOIL....PROPONEMOS MANTENER el precio de los COMBUSTIBLES sin AUMENTO al menos HASTA fin de AÑO"
"PROPONEMOS crear un FONDO DE ESTABILIZACIÓN de los PRECIOS DE LOS COMBUSTIBLES...."
PÓNGANSE EN FILA PARA PEDIR DISCULPAS Y ERA OBVIO PORQUE IRÁN NO ABRIÓ LA BOCA SOBRE EL TEMA
🇮🇱 El asesor de Netanyahu, Ofir Falk, dijo en CNN:
«El ataque a la escuela de niñas en la ciudad de Minab, donde murieron 175 estudiantes, fue causado por un misil iraní que falló, se desvió e impactó contra las colegialas.»
El ex alcalde de Aguas Corrientes, periodista y escritor, Álvaro Alfonso @a_alfonso12, denunció públicamente y ante las autoridades del Frente Amplio en el 2013 la gravedad del problema del agua potable para Montevideo. Ni el peor Presidente de la historia ni ninguno de sus Ministros hicieron nada, al contrario, luego vino Luis Lacalle Pou y generó y aprobó el proyecto que solucionaba el tema, pero volvieron los enemigos del progreso y de la gente y no sólo tiraron a la basura lo que se había hecho, sino que impulsan otro proyecto que no va a ser solución. El Uruguay camina hacia atrás y se encamina al fracaso, el mismo final que tuvieron todos los Países gobernados por los comunistas. Despierten uruguayos, si son tan fanáticos y no quieren votar a gente que no sea de izquierda, por lo menos anulen el voto en las próximas elecciones, no sigan siendo cómplices para que nuestros hijos y nietos no tengan esperanza de un País mejor.
Alguien le ha hecho creer a éste charlatan, adorador de narco dictaduras #comunistas, que si habla de corrido, y diciendo palabras de comité, no nos daremos cuenta que dice estupideces.
Las empresas serias se van a ir. 🤦♀️
#Memoria, #Verdad y #Justicia#SeTieneQueSaber 🎗️🇺🇾
Darles vivienda a los drogones antes que a las familias trabajadoras es inmoral.
Y es exactamente eso lo que quiere hacer este gobierno para “solucionar” el problema de la gente en situación de calle. Le dicen Housing First porque suena cheto,. Pero es básicamente eso: priorizar a los drogadictos por sobre las familias que laburan. Mientras tenemos unas 180 mil personas viviendo en asentamientos, quizás unas 50 mil familias, el gobierno quiere darle casa, comida, psiquiatra, psicólogo y asistente social a los drogones para ver si logra resolver un problema que crece cada día.
En esta nota, queridos amigos, vamos a repasar qué tan grande es el problema, cómo se generó, desde cuándo, qué soluciones se proponen en Uruguay y cuáles funcionan realmente en el mundo.
Gente en situación de calle: los números Montevideo está lleno de drogones, o “gente en situación de calle”, como le gusta decir a la academia para no decir la verdad: la enorme mayoría son dependientes de la droga. La población en situación de calle ha crecido de forma exponencial.
En 2002–2003 había unas 400 o 500 personas. En 2006 ya había 700.Hoy hay más de 5.000. Y si seguimos con esta tendencia, un estudio reciente de la Facultad de Arquitectura habla de que podríamos llegar a 10.000 personas para 2030. No tengo ninguna duda: crece todos los días
Esta gente representa, además, un problema sanitario serio. Defecan y orinan al lado de los contenedores, ensucian la vía pública, dejan restos de comida. Esa comida alimenta a las ratas, que han tenido una explosión brutal de población.
Las ratas transmiten por la orina una enfermedad llamada leptospirosis, que puede matar. En Uruguay hay brotes todos los años. También transmiten hantavirus, cuya tasa de mortalidad es del 30 al 40%. Sin palabras.
Cómo se generó este problema
Este desastre es la confluencia de dos tendencias distintas, pero con un efecto explosivo. Por un lado, la psiquiatría moderna llegó a la conclusión de que los asilos o manicomios no eran la mejor solución. En muchos casos terminaban siendo depósitos humanos más que hospitales. Entonces se decidió cerrarlos y dejar a los pacientes con el máximo de libertad posible. Eso se reflejó en Uruguay con la Ley de Salud Mental de 2017, que dice textualmente: “Se impulsará la desinstitucionalización de las personas con trastorno mental, mediante un proceso progresivo de cierre de estructuras asilares y monovalentes, las que serán sustituidas por un sistema de estructuras alternativas.”
No hace falta aclarar que las estructuras alternativas nunca se construyeron.
Esa buena intención chocó con un cambio brutal en la sociedad moderna: la droga pasó a ser socialmente aceptada. Primero aceptada, después legal, pero el daño ya estaba hecho. Y hay un tercer factor clave: la marihuana ya no es lo que era. Antes tenía un THC de 4 o 5%. Hoy en el mercado negro se vende con concentraciones siete veces más altas. Los estudios son claros: cualquier persona con vulnerabilidad psiquiátrica se va a ver afectada de forma negativa por el consumo. La salud es un equilibrio delicado regulado por la conducta. Si tengo presión alta y le meto sal, reviento. Esto es lo mismo.
La mentira del Housing First
¿Qué dicen hoy muchos especialistas? Que hay que crear una red de contención que empiece por darles vivienda: Housing First. ¿El problema? Que es carísimo. No es solo la casa: es agua, luz, mantenimiento, seguridad, psiquiatra, psicólogo, asistente social. Todo eso cuesta una fortuna. Y además no recupera a nadie: la inmensa mayoría sigue consumiendo, ahora en una casa gratis. ¿De verdad vamos a construir 10.000 viviendas para que en vez de drogarse en la calle se droguen adentro? Es una falta de respeto.
Qué funciona en el mundo
Funciona lo que hace Suiza. Si una persona vive en la calle, no puede consumir alcohol ni droga. Si lo hace, es detenida y llevada a un centro donde se evalúa. Si presenta brotes psicóticos o deterioro severo, es internada contra su voluntad. Esa internación no es castigo: es tratamiento. Nadie que no controle sus impulsos puede vivir en sociedad. Nosotros proponemos ayudar de verdad, pero no romantizar el consumo.
Y sobre todo: en un país con casi 200.000 uruguayos viviendo en asentamientos, familias trabajadoras que viven de changa en changa, no les damos casas a los laburantes, pero sí a los drogones.
No, amigos. Eso es inmoral.
Y es exactamente lo que quiere hacer este gobierno.
PLAYA POCITOS - #Montevideo
La #IMM tiene + 10 MIL empleados. Claro, muchísimos en los Dptos de "Cultura" (recitales, carnaval, murgas, adoctrinamiento LGBT,etc), y "Desarrollo Social"
Hace décadas perdieron la vergüenza. Total, la militancia zurda les vota hasta una "Heladera"
La industria en Uruguay está fundida, y todos miran para el costado.
El ministro de Trabajo, es un #Comunista
Ningún político cortó sus vacaciones
Ningún sindicalista vio afectado su ingreso millonario.
#SeTieneQueSaber 🇺🇾
Esto es lo que votó la gente en la Alcaldía del Municipio B. Un mugrero, ah pero es popular, es del FA.
Jodanse, esto es arte carcelario.
Es tan deplorable ver la capital asi, pero la gente se acostumbra a esta decadencia, se imaginan que estan en Berlín 👇👇🤷♀️
Pillen esta vaina.
Un migrante venezolano que huyó a Suiza por haber sido victima del terrorismo de Nicolás Maduro, se encuentra con una protestas en contra del “imperialismo norteamericano” donde habían banderas de Vzla pero no se encontraba ni un venezolano. Observen.
“Visibilizar la situación que está atravesando el pueblo palestino!!” dijo Jorge Vignolo De La, coordinadora marítima, portuaria pit cnt, Contra la venta de carne a Israel. Se está realizando una movilización y corte en acceso norte del puerto de Montevideo, que protesta contra el ingreso de camiones. Consideran que no hay que proveer de alimentos al ejercicio de Israel, por sus acciones contra palestinos en Gaza. También participa de la nota Daniela López de la coordinación por Palestina.