Hoy Domingo de Ramos, como cada año comenzamos a recordar la vida de un hombre cuyo padre no era su verdadero padre, que murió traicionado por los suyos y resucitó para salvarnos: Jon Snow.
En ningún circo de los de verdad, de esos que "alegran el corazón", pagan tanto como a Rufián por ir los miércoles a actuar en el Congreso de los Diputados. De vergüenza ajena.