No soy difícil…
Una charla profunda, una disculpa sincera, un amor genuino y otra vez me tienes al día siguiente cuidado de ti de nuevo, con el amor intacto y con fé de que esta vez todo salga bien.
Reconocer los errores es difícil, más cuando aceptas que esta vez el error viene de ti. Pero trabajar en eso desde el compromiso al cambio es lo que te hace mejor al final.
Cada que todo se pone difícil yo solo quiero regresar a mi habitación en Gye, dormir todo el día junto a Milo y olvidarme de todo más allá de la puerta.