Carvajal le da la mano a Lamine y se va. El que SIGUE hablando es Lamine. Es ahí, que Carvajal le dice lo de hablar demasiado.
Si no es por la gente que estuvo en el estadio, esto no lo ve nadie.
Viva el “periodismo” español.
En los próximos días comienza la Patria Gaucha en Tacuarembó, una oportunidad imperdible para invitar a ese amigo capitalino que le cuesta ir al interior. Podrá disfrutar del evento, conocer el departamento y obviamente nuestro estadio, no es tan lejos…
Por algo son los Reyes de Europa, saben administrar el juego, saben sufrir y contragolpear, atacar, dominan absolutamente todos los aspectos del juego.
Real Madrid del Asador Valverde levantará su decimoquinta Champions.
⚡️ #AHORA | Casi una tragedia en las clasificaciones del GP de Mónaco en la F2: Gran reacción del piloto Isack Hadjar para esquivar por muy poco a Ritomo Miyata en el túnel.
No sé si fue el mejor, ni idea tengo, al ser hincha de un equipo X uno siempre se siente perjuidicado por el arbitraje, analizando todo con criterios subjetivos. En realidad hago este posteo para aprovechar su premio y contar que a este árbitro lo conozco bien de bien, desde sus inicios.
De Armas era árbitro en una liga del programa "Bienestar Universitario" de Udelar, un campeonato inter hogares- pensiones de estudiantes del interior del país.
Yo jugaba representando al Hogar Universitario de Tacuarembó (soy el goleador históricio del equipo, no por bueno, sino porque jugué como quince años y nadie me ha discutido la estadística), entonces me lo encontraba en infinidad de partidos.
A saber, este campeonato se jugaba de noche y la mayor parte en invierno, en el Parque Batlle, antes de que las canchas tengan césped sintético. Era una calamidad ver a esos seres humanos, muertos de frío y a veces bajo lluvia, intentar hacer algo parecido a jugar a la pelota con habilidades tan limitadas y en un terreno tan hostil, sin una gota de pasto.
Pobre Matías, es lo único que me sale al recordar eso, el tipo iba hasta ahí por unos pesos sacrificados a presenciar ese espectáculo horripilante. Y encima, teniendo que bancar las quejas permamentes de un montón de inconscientes, que proyectaban en el árbitro sus nulas posibilidades de parar un balón, de dársela a un compañero o de patear al arco sin tirarla al Mendez Piana o al Velódromo.
Yo era de los peores en todo, jugando y protestando. Pobre tener que aguantarme. La última vez que lo vi, creo que fue en 2021, ya no jugábamos en el Parque Batlle porque las canchas estaban muy lindas para el espectáculo deplorable que nosotros brindábamos, entonces pasamos a jugar en las canchas de la rambla, al lado de la embajada de EE.UU.
Ese día ni bien lo veo nos reímos con complicidad, él ya arbitraba en 2da División y en algún partido televisado. "Te veo más en la tele que acá" me dijo y le respondí lo mismo. Un partido del todo olvidable, donde en un nubarrón de polvo, el fútbol me suplicó que me retire. Sin embargo, De Armas me hizo algún guiño, me cobró algún que otro foul cuando en realidad había caído de puro perro y yo no le reclamé ninguna, por reciprocidad y porque ya estaba demasiado viejo. Después de eso, yo abandoné esas canchas y él también, pero para seguir creciendo.
No tengo idea si es bueno o malo como árbitro, quería contar esta historia nada más porque me causa mucha gracia cada vez que lo veo y siempre le voy a agradecer, que a pesar de lo insoportable que fui, nunca me dijo "Escúchame alérgico del balompié, no podés parar una pelota ni con un misil y la culpa la tenemos los árbitros ¿te parece? insoportable" o alguna frase similar a la que Ángel Sánchez despachó a Jorge Martínez mientras se quejaba del referato ante la prensa como si tratara de los que boicoteaban a Fatigati en Chachacha.