Qué lindo es aprender a decir no. No quiero, no entiendo, no sé, tal cosa no aporta algo bueno a mi vida. Y poder pronunciarlo sin miedo. Un alma bonita sabe entender.
Cuando perdemos a alguien o algo importante en nuestra vida, el verdadero duelo no siempre se centra en el pasado, en lo que ya hemos vivido. El dolor más profundo viene de ese futuro que imaginábamos, de los planes que teníamos y que ya no se cumplirán.