por el comportamiento de algunas personas. Afortunadamente, puedo comunicarme en japonés y explicar mi postura, pero llega un punto en que basta. Japón no es un parque de diversiones.
Vivo en Japón desde hace seis años. Últimamente he notado que la sociedad japonesa expresa cada vez más molestias hacia los inmigrantes, señalando que muchos no respetan su cultura, como la Naya Fácil. Esto me afecta personalmente, porque termino sintiéndome discriminado