Mi mamá nunca dijo que estaba cansada, nunca dijo que tenía miedo, nunca dijo que no sabía cómo pagar todo, solo trabajaba y callaba, yo crecí creyendo que era invencible, hoy entiendo que era humano, pero no podía permitirse parecerlo.
Que poco éticos y empáticos son los de seguridad en el hospital y en la clínica, como si nunca en la vida les hubiese tocado tener a un familiar ahi a dentro.
No salimos a la calle a boludiar hace mil años y tengo que estar aguantando que la gente salga a hablar, si soy loca y que, que les calienta.
SI SALGO HABLAN, SI NO SALGO HABLAN ,que mierda les importa! Metanse en su vida...