España no pudo recrear este festejo y están llorando que los jugadores Argentinos no los miraron mientras levantaban la Copa, si a tus hinchas les chupo un huevo celebrar tu victoria imagínate a nosotros pa, no nos rompan más las pelotas, gracias.
Después de una derrota así el cerebro tiende a construir universos paralelos al estilo de "si la ultima pelota entraba", "si no se lesionaba tal", "si el árbitro...". Esta bien, es una forma de negociar con el dolor, pero cuando miras la película entera la verdad es mas liberadora. España jugo mucho mejor. Argentina llegó hasta donde le dio el cuerpo, el espíritu y el fútbol. La semifinal contra Inglaterra fue, en cierto sentido, la verdadera final emocional de este grupo de jugadores y simplemente despues no quedó otro capitulo que contar. Ahora arrancará otra saga, con nuevas y viejas leyendas, y así será el ciclo hasta el final del los tiempos porque siempre quedan cosas por las que luchar.