Después de varias semanas de investigación terminamos un informe sobre Vaca Muerta y su potencial como motor del desarrollo económico argentino.
El objetivo del informe es ir más allá de los análisis habituales y combinar evidencia con distintos enfoques de teoría económica para construir una mirada propia y diferente a lo que uno suele leer.
Si les interesa leerlo, escribanme por privado y se los paso.
Después de varias semanas de investigación terminamos un informe sobre Vaca Muerta y su potencial como motor del desarrollo económico argentino.
El objetivo del informe es ir más allá de los análisis habituales y combinar evidencia con distintos enfoques de teoría económica para construir una mirada propia y diferente a lo que uno suele leer.
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Después de varias semanas de investigación terminamos un informe sobre Vaca Muerta y su potencial como motor del desarrollo económico argentino.
El objetivo del informe es ir más allá de los análisis habituales y combinar evidencia con distintos enfoques de teoría económica para construir una mirada propia y diferente a lo que uno suele leer.
Si les interesa leerlo, escribanme por privado y se los paso.
Tremendo informe de @SF_Finance_
Recomiendo ampliamente leerlo. El potencial de Vaca Muerta en profundidad.
Pueden hablarle a él o a nosotros y se lo compartimos!
¿Por qué el riesgo país toca mínimos de ocho años y el MSCI igual le dice que no a Argentina?
Quien sigue el mercado estos días habrá notado algo que a primera vista, parece contradictorio. El 10 de junio, S&P mejoró la calificación de Argentina a B- y el riesgo país cayó a 437 puntos, su nivel más bajo desde 2018. En teoría era el comienzo de una mejora.
Pero ocurrió lo contrario. Ayer jueves 18, MSCI publicó su análisis y mantuvo a Argentina como mercado “standalone”, la misma categoría que tiene desde 2021.
En este hilo me vuelvo a encontrar con ustedes para explicar por qué estas dos señales no se contradicen ya que están midiendo cosas distintas y por qué eso le importa más al Gobierno que cualquier titular de esta semana.
¿Cuanto de todo esto impacta en Argentina y cómo impacta?
Los canales de impacto son tres.
Costo de financiamiento. Con un Treasury cerca del 4,50%, a Argentina le resulta más caro volver a financiarse en los mercados internacionales.
Dólar más fuerte. Una Fed más hawkish fortalece al dólar, dificulta la acumulación de reservas del BCRA y reduce los flujos hacia los mercados emergentes.
Más incertidumbre. La eliminación del forward guidance aumenta la volatilidad global y cuando crece la incertidumbre, los inversores suelen alejarse de los activos de mayor riesgo, una categoría en la que Argentina todavía se encuentra.
Argentina llega a esta etapa con fundamentos mejores superávit fiscal, inflación en descenso y reservas en recuperación Pero el contexto externo cambió.
Un Treasury más alto, un dólar más fuerte y una Fed menos predecible conforman un escenario más desafiante para un país que todavía necesita recuperar plenamente la confianza del capital internacional.
¿Kevin Warsh vino a cambiar las reglas del juego?
Hoy me vuelvo a encontrar con ustedes para hablar de algo que no está teniendo la importancia que debería.
El miércoles 17 , Kevin Warsh presidió su primera reunión del FOMC. Las tasas no se movieron y se mantuvieron en el rango de 3,50%-3,75% este fue el cuarto encuentro consecutivo sin cambios.
Trump lo nominó esperando tasas bajas. Pero Warsh asumió con el PCE (índice de inflación que más sigue la Fed) en 3,8% interanual y un el CPI (Índice de Precios al Consumidor) en 4,2%, muy por encima del objetivo del 2%.
Warsh no heredó el escenario que muchos imaginaban cuando fue nominado. Heredó una economía que crece y una inflación que se resiste a bajar.
El dilema de los semiconductores
Acá aparece lo que para mí es la contradicción central de la era Warsh.
Warsh sostiene que la inteligencia artificial es “estructuralmente desinflacionaria��. Su tesis es que, al aumentar la productividad, la economía podrá crecer más sin generar tanta inflación.
El problema es que el camino hacia ese escenario parece estar produciendo lo contrario.
Las empresas anunciaron inversiones por 1,5 billones de dólares en centros de datos, chips e infraestructura energética. Esa carrera está elevando la demanda de capital y recursos, presionando sobre los precios.
Lo que hace todo esto más complicado es el peso que el sector ya tiene en el sistema financiero. La IA representa cerca del 30% del S&P 500 y atrae uno de cada cinco dólares que entran al índice. Eso tiene una implicancia concreta: el sector depende estructuralmente de que el dinero sea barato.
Para mi es muy importante volver a lo que Hyman Minsky uno de los economista mas importantes en la crisis de 2008 Planteó una forma muy clara de describir esto. Decía que en los períodos de bonanza, los agentes asumen cada vez más riesgo hasta que el sistema se vuelve frágil desde adentro y clasificaba a los deudores según su capacidad real de pago los que cubren todo, los que solo pueden pagar intereses y necesitan refinanciarse permanentemente, y los que ni siquiera eso.
Gran parte del ecosistema de IA startups, proveedores de infraestructura, la cadena detrás de los centros de datos cae en la segunda o tercera categoría. basicamente ellos sobreviven mientras el crédito fluye.
Ahí está la trampa para la Fed. Si sube tasas para contener la inflación que genera el propio boom de IA, arriesga una corrección que dado el peso del sector, rápidamente deja de ser un problema tecnológico y se convierte en uno sistémico.
Ya lo adelantó la caída del 10% del Philadelphia Semiconductor Index cuando el Treasury a 10 años tocó 4,54%.
La IA no solo está elevando la tasa natural por el lado de la inversión. También está limitando la capacidad de la Fed de responder a esa presión. Para que algún día baje la inflación, primero está creando las condiciones que justifican tasas más altas hoy.
La razón es simple gran parte del valor de las grandes tecnológicas depende de ganancias futuras, y tasas más altas reducen el valor de esos flujos. En otras palabras para que la IA reduzca la inflación algún día, primero está creando las condiciones que justifican tasas más altas hoy.
Por qué hace falta convencer a los dos jurados, no a uno solo
Acá está la clave de toda la semana. La teoría de las crisis cambiarias de equilibrios múltiples, desarrollada por Maurice Obstfeld, sostiene que un país puede tener fundamentos razonablemente sólidos y aun así entrar en crisis si los inversores coordinan expectativas negativas.
Esto funciona como una profecía autocumplida cuando el mercado se asusta y corre masivamente al dólar, el Banco Central se ve obligado a defender el tipo de cambio quemando reservas o subiendo violentamente las tasas de interés.
Ese esfuerzo por frenar la corrida asfixia la economía real, volviendo la situación tan insostenible que el gobierno termina cediendo y devaluando. En resumen la moneda no cae porque la macroeconomía estuviera rota de antemano, sino porque el propio pánico de los inversores forzó las medidas extremas que provocaron el colapso."
Un ejemplo claro fue el caso de 2019 tras el resultado sorpresivo de las PASO, el Gobierno de Macri no pudo afrontar sus vencimientos y terminó reperfilando su deuda, pese a que su solvencia de fondo no había cambiado.
En si Lo que protege de ese tipo de crisis no es una sola señal positiva, sino varias al mismo tiempo. Un riesgo país bajo convence al bonista de que va a cobrar pero una mejora del MSCI convencerá a los fondos de que pueden entrar y salir del país sin quedar atrapados.
Hoy Argentina tiene la primera pieza casi resuelta y la segunda todavía pendiente. Por eso el Gobierno sigue acumulando reservas ese colchón solamente compra tiempo mientras el mercado termina de dar su veredicto.
La pregunta es simple:
¿Alcanza con convencer al mercado de deuda si el de equity sigue mirando para otro lado, o en 2027 harán falta las dos luces verdes al mismo tiempo?. Me encantaría poder escuchar sus opiniones sobre esto en los comentarios.
Lo que el mercado todavía no le compra
El MSCI mide otra cosa completamente distinta lo principal para ellos es qué tan fácil es para un fondo extranjero entrar, operar y sobre todo salir de Argentina con sus dólares. Y ahí la respuesta del jueves fue clara.
El informe señaló restricciones de capital, limitaciones cambiarias y documentación regulatoria que sigue sin estar a la altura de un mercado abierto.
Nada cambió respecto del año pasado, y eso enfrió la expectativa de varios bancos de inversión que estimaban hasta 5.000 millones de dólares en flujos potenciales si Argentina avanzaba de categoría.
La decisión definitiva llega recién el 23 de junio, y el consenso ya descuenta que tampoco ahí va a haber sorpresas.
Mientras tanto en el día a día cambiario, el BCRA compró apenas 34 millones de dólares el miércoles el monto más bajo desde abril aunque acumula 10.621 millones netos comprados en lo que va del año.
Lo que el mercado de bonos ya le compró
El argumento de los bonistas es matemático. Argentina debe 30.700 millones de dólares hasta fines de 2027, 14.300 millones a privados, 7.900 millones netos al FMI, 6.500 millones de repos del BCRA, y el resto entre Bopreales y Club de París. De ese total, esta semana quedaron casi cerrados 13.100 millones gracias a tres piezas.
los 3.082 millones que el Tesoro ya tiene depositados en dólares en el BCRA y las garantías recién confirmadas del Banco Mundial y el BID por 4.000 millones, y un rollover de repos por 6.000 millones que se da por hecho.
Eso es lo que el mercado de deuda está premiando con un riesgo país en 429,00 puntos ya que no es la ausencia de riesgos en realidad es la evidencia de que el Gobierno tiene plata propia y prestada para cubrir casi la mitad de lo que vence.
Es la lógica de un acreedor, no de un accionista. Al bonista le alcanza con saber que le van a pagar.
¿Por qué el riesgo país toca mínimos de ocho años y el MSCI igual le dice que no a Argentina?
Quien sigue el mercado estos días habrá notado algo que a primera vista, parece contradictorio. El 10 de junio, S&P mejoró la calificación de Argentina a B- y el riesgo país cayó a 437 puntos, su nivel más bajo desde 2018. En teoría era el comienzo de una mejora.
Pero ocurrió lo contrario. Ayer jueves 18, MSCI publicó su análisis y mantuvo a Argentina como mercado “standalone”, la misma categoría que tiene desde 2021.
En este hilo me vuelvo a encontrar con ustedes para explicar por qué estas dos señales no se contradicen ya que están midiendo cosas distintas y por qué eso le importa más al Gobierno que cualquier titular de esta semana.