— Pasaba cerca de él, buscando en su bolso las llaves de la puerta del zoológico pues se dirigía allí para empezar un nuevo día.
Escuchó un murmullo saludándola y bajo su cabeza hacia donde lo había escuchado y allí lo vio sentado mirándola.—
¡Hola! ¿Que haces aquí?
— Entrelaza sus dedos con los suyos y se acerca un poco a él y caminan hacia el restaurante que tenía en mente. No le incomodaba el silencio entre ambos ya que era agradable y disfrutaba de estar con él.—
¿Que te parece allí? He ido varias veces y es un buen lugar.
— Le señala un pequeño local en donde vendían bebidas. Simple, muy bien decorado y parecía un lugar cálido. —