— Ya que ya llegado tan lejos, no va a dejar que el otro piense que va de farol. Por eso, se ha acercado del todo y ha tomado sus labios en un beso, corto y sin lengua —
› Ya veremos quién va de farol a partir de ahora ~
Tiene un serio problema.
Está: excitado.
Se ha levantado así de una simple siesta.
¿¡POR QUÉ!?
Lo peor, está en un sitio público.
Se limitará a cruzar de piernas y rezar por que pase pronto.
— . . . —se ha detenido.
Se ha volteado, mirándole a los ojos.
— Enzo, uh. —ha tomado su mano— Quiero...¿Puedo, podemos ir a tu casa? Asi...conoceré algo más de ti
—Palma del mago ha tocado con condescendencia la espalda de su dueño, lo acarició, pensando lo mismo.—
Yo también pensé lo mismo, no he vuelto a casa en muchísimos años. . . Pero pude lograr de alguna manera recuperar un poco de ella.
—Sabe que se siente estar en el +
— ¿Un...lugar bonito? —ha inspirado.
Piensa en su reino.
En las nubes, en la vista del cielo...
Ah, le gustaría ver de nuevo aquellos campos de nubes y tener el envidioso cielo de Zéfira estrellado.
— No se puede, no puedo volver a mi reino, es una tontería, Enzo —masculló.
¿Tiene algún lugar bonito o cómodo en mente, mi rey? Piense el alguno, da igual si no lo dice en voz alta.
—Camina al mismo ritmo que su dueño en esta ocasión, no está yendo a ningún lado, solo pasea por la calle, hablándole.—
—Mas que sereno es su semblante, fijamente observa ojos ajenos, viendo atentamente ese bochorno que en su mente habita ahora.
Y todo por sus palabras—
No cualquiera sería capaz de ponerle una mano encima y que usted ceda, si será así de íntimo, deberá de ser una experiencia. .+
— Qu--... —le ha sonrojado un poco; eso es casi como...bueno, son, celos.
Algo posesivo.
Por algún motivo se siente orgullosa.
Uhn...y le gusta.
— Pues yo...quiero —se ha incorporado— No sé a que te refieres con "como me merezco ser tocada--do, tocado"...
Independiente a su género, amo, permitir que alguien toque su piel si no es como se debe es algo que no tolero, lo siento.
—Su taza de té ya estaba vacía, y no está dispuesto a pedir más por ahora, solo la ha dejado sobre la mesa mientras lo ve.—
Es solo temor mío, pensar +
Encogió sus hombros, besándole con cuidado, como si temiese desagradarle.
Besando sus labios, sus manos fueron a su propia ropa, desabotonando su camisa, la dejó caer, en ese cuerpo, tambien lucia sus estigmas.
— Ah--... —apretando los puños, le ha tomado de los hombros, para ponerse de puntillas y besarle.
Ha cerrado los ojos, lentamente, para concentrarse. Solo tenía que dejarse llevar. No pensar demasiado.
— ¿¡Háh!? —se ha incorporado— Eso es absurdo, Enzo...¿negarte? Pfft...solo será una noche, no seas tonto, no es como si...significase algo, con este cuerpo extraño
Ha acariciado su torso, mirándole luego.
— ¿Po...Por qué...? —porque por un momento se ha estremecido; nunca le +
Me niego.
—No hace contacto visual, pero hay severidad en su rostro y fuerza en el tono de su voz.
Si le pregunta con poca vergüenza, no dudaría en admitir los celos.—
Hm. . . Supongo que es la solución más divertida. . . Aunque yo no soy quien para elegir por usted, mi rey.