El sábado nos juntamos los cinco. Los mismos cinco amigos de siempre. Los que hace quince años jurábamos que nunca íbamos a cambiar. La cena empezó como todas. Las mismas bromas. Las mismas anécdotas. Las mismas cargadas de siempre. Pero hubo un momento que me llamó la atención. Uno de nosotros miró el reloj y dijo:
Fin de semana fuera. 4 personas.
Tú pones el coche. Conduces 600 km.
Te comes el atasco de vuelta.
Llegas a casa reventado y pasas el Bizum al grupo:
80€ de gasolina + 40€ de peajes.
A 30€ por cabeza.
Dos pagan al instante.
Pero siempre hay uno.
El mismo de siempre.
Te llega un Bizum de 20€.
Audio por el grupo:
—Oye, yo el peaje no lo pago. Nadie me avisó. Yo habría ido por otra carretera.
Nadie dijo nada en todo el viaje.
Ni una queja.
Ni una sugerencia.
Ni un “vamos por otra ruta”.
Te acabas de chupar 6 horas de volante
y el notas está negociando… 10€.
Respiras.
—Perfecto. La próxima conduces tú, eliges ruta y decides si quieres ahorrar 10€ a cambio de 2 horas más de viaje.
Se ríe.
—Madre m��a, cómo te pones por 10€…
Ahí está la trampa.
Siempre minimizan su miseria intentando que tú parezcas el tacaño.
Otro del coche salta:
—Yo ya he pagado. Es lo mínimo.
Otro más:
—Literal, nos has llevado todo el finde…
Se le acaba el teatro.
Paga.
Pero con esa cara de quien siente que le han robado.
Reflexión:
El problema no es el dinero.
Es la mentalidad de gorrón profesional.
Ese que disfruta de todo…
pero siempre encuentra un motivo para pagar menos.
No protesta antes.
No propone alternativas.
No conduce.
Pero cuando toca pagar,
se convierte en auditor de la ONU.
Y ojo con esto:
La gente así no cambia.
Solo ajusta su comportamiento
según cuánto le permites rascar.
El día que le paras los pies,
no pierdes un amigo.
Pierdes un parásito con confianza.
Dejen de romantizar que sanar es salir a tomar café e ir a caminar a lugares bonitos, sanar es abrumante, es un sube y baja de emociones constantes, es intentarlo todos los días a todo momento, y no dejar que tus pensamientos te ganen y arruinen tu día, no es genial, es horrible.
al final todo se resume en cuidarse y quererse un poco, con cosas tan simples como dedicarse tiempo libre, caminar un rato, leer un libro, comer tu comida favorita, escuchar tu canción favorita o incluso llorar si es necesario… al final del día, eres todo lo que tienes
Tener un hijo enfermo no te convierte en buena persona.
Ser paciente oncológico no te convierte en buena persona.
Tener problemas personales graves no te convierte en buena persona.
Sólo ser buena persona te convierte en buena persona.
la ansiedad es una mierda porque puedes estar muy bien y de repente se te cruza un pensamiento o cualquier mínima cosa que te hace ver todo absolutamente negro. 👍🏽
Mi esposa murió hace ocho meses. Yo tengo 34 años. Mi hijo, Mateo, tiene 7.
Mateo no habló durante el funeral. No lloró. No preguntó nada. Solo me tomó la mano fuerte, como si yo fuera el que iba a desaparecer también.
Desde entonces duermo poco. Trabajo más. Cocino mal. Intento no romperme delante de él.
La casa está en silencio todo el tiempo.
Mateo empezó a portarse mal en la escuela. Golpea. Empuja. No obedece.
La directora me llamó.
—Su hijo necesita terapia —me dijo—. Está enojado con el mundo.
Yo asentí, pero por dentro pensé: “Solo necesita tiempo”.
Una noche lo escuché llorar en su habitación.
Entré.
—¿Qué pasa? —pregunté.
—Nada.
��Dime la verdad.
Se quedó callado unos segundos.
—Es que tú nunca lloras —me dijo—. Y si tú no estás triste… entonces mamá no puede estar muerta.
Sentí algo romperse por dentro.
Yo estaba intentando ser fuerte por él.
Y él estaba intentando ser fuerte por mí.
Al día siguiente pedí cita con un terapeuta. Para los dos.
Esa noche lloré delante de él por primera vez.
No me vio débil.
Me abrazó.
La gente dice que los padres deben proteger a sus hijos del dolor.
Yo entendí algo diferente:
No siempre hay que ser el fuerte.
A veces enseñar a sentir es la verdadera protección.
me parece una locura preciosa que seamos una generación que centra a sus amigos y amigas en su vida a pesar de que fuimos criados por otra generación que no tenia amigos y usaba frases como que los amigos no existen o nadie fuera de la familia importa o así
Fui a @alcampo a comprar cuatro cosas y como muchas veces pasa, siempre se acaba comprando alguna cosa más que se te había olvidado.
Hago una cola enorme para pasar por caja y cuando voy a pagar, la señora que me atendió me dijo de forma muy amable que las dos bolsas que llevaba pesan y que a lo mejor sería bueno coger un carro para bajarlas al coche. Yo no había caído, pero tenía toda la razón, le dije que si, pero no veía ningún grande dentro.
Repito, con toda la amabilidad del mundo me dijo donde podía coger uno y me guardo las bolsas hasta hasta que volví.
¿Por qué cuento esto? Porque una máquina de auto cobro no se va a preocupar si llevas bolsas pesadas y tampoco te va a decir dónde hay un carro.
PRESTA ATENCIÓN. Fíjate en tu esposo, tu novio, tu novia, las personas que dices amar. Cuando alguien empieza a dormir todo el día, a alejarse de todos, a perder el interés en todo, apenas come, apenas habla, apenas sonríe... eso no es 'ser flojo'. Eso es tristeza.
No es que estén siendo fuertes, es que están cansados. Cansados mental y emocionalmente. Y muchas personas sufren en silencio porque no quieren ser una carga.
No esperes a que sea demasiado tarde para notar las señales. Pregunta cómo se sienten. Pregunta si están bien. Cuida a tus seres queridos