Me emocioné cuando vi que en SD abrieron la famosa “Sala de despecho” porque el concepto me parecía muy entretenido, hasta que me topé con estas imágenes. Tacky y profundamente irrespetuosos. Qué pena.
Yo pienso que más que influencers de la fe son “vividores de la fe”. Nunca he comulgado con esa alimentación de la imagen que tienen Yaroide, Then y demás! Dios no tiene que ver nada con ese lujo aparatoso.
Voy por el episodio 3 de Los Soprano y me da risa como este hombre le explica a su hija que él no es de la mafia y que solo se dedica a administrar camiones de basura.
-la hija tipo: