Porque la familia siempre será lo primero, porque son mi cable a tierra, aunque a veces me saquen de mis Casillas!! 😂😂😂 son lo mejor de mi vida!!! Los amo… https://t.co/1JaPWGp7k6
Una dosis de realidad que todos los que se encuentran en altos cargos deberían de probar... Días o meses de espera para conseguir una consulta, y luego horas de espera para poder ingresar... Una vergüenza... Pero bueno según "estamos mejor' 🫤
🔴 VICEMINISTRO DE SALUD FUE DE URGENCIA CON SU ESPOSA EMBARAZADA A HOSPITAL PÚBLICO Y SE DA UN GOLPE CON LA REALIDAD
◾El escenario de salud pública en Paraguay suele ser una montaña rusa de carencias, pero el Hospital Materno Infantil San Pablo vivió este domingo un episodio donde la realidad golpeó directamente a la puerta del poder. El Dr. Saúl Recalde, Viceministro de Atención Integral a la Salud, llegó al centro asistencial acompañando a su esposa embarazada para una consulta médica, encontrándose cara a cara con el dilema que cientos de pacientes enfrentan a diario: la falta de espéculos desechables. Lo que para cualquier ciudadano es una penosa rutina de gastos imprevistos, para la autoridad se convirtió en el detonante que movilizó al sistema sanitario de capital, ya que los insumos estaban guardados en el depósito del citado servicio.
◾La tensión escaló cuando una médica residente, a pesar de su avanzado estado de embarazo y del cansancio propio de su labor, intentó informar al viceministro sobre el cuadro clínico de su familiar. Lejos de encontrar una respuesta institucional o empática, la profesional habría recibido un trato despectivo, situación que fue desmentida por el viceministro.
◾ Al día siguiente, la crisis derivó en una convocatoria por la Dirección General del hospital donde, según testigos, el foco no fue la precariedad del sistema, sino las amenazas directas hacia quienes sostienen el hospital. Para muchos funcionarios del San Pablo resultó paradójico que la indignación de una autoridad sanitaria nazca solo cuando el problema le toca de cerca.
👉La versión oficial
🔴 "SALÍ DECEPCIONADO DEL SISTEMA QUE YO MISMO DEBO MANTENER EN ORDEN, DICE VICEMINISTRO
◾El Dr. Saúl Recalde, Viceministro de Salud, relató a 4to. poder la angustiante madrugada que vivió como un usuario más del sistema público. Con su esposa embarazada sufriendo una hemorragia en plena ruta, el alto funcionario llegó al Hospital San Pablo de Asunción vestido de civil, buscando la urgencia que el protocolo de "código rojo" exige. Sin embargo, se topó con una realidad que él mismo define como una falla logística y humana inaceptable: la orden de comprar insumos que sí estaban en el depósito y una atención profesional que, según su testimonio, dejó a una paciente crítica a la deriva.
◾La indignación del Dr. Recalde no nació de su cargo, sino de su conocimiento técnico. Como médico y ecografista, cuestionó con dureza que se obligue a los ciudadanos a comprar espéculos desechables cuando el Ministerio tiene stock disponible, atribuyendo la falta a una gestión deficiente que no previó el feriado. "No se le puede hacer comprar al pueblo algo que el Estado tiene guardado en un depósito porque alguien no gestionó la logística", sentenció el viceministro, subrayando que, aunque él podía costearlo, miles de paraguayos no tienen esa posibilidad. Para Recalde, el problema no es la falta de recursos, sino la desidia administrativa dentro de los hospitales.
◾El relato se vuelve aún más tenso al describir la atención médica. El viceministro denunció que, pese a contar con un plantel completo de especialistas en guardia, su esposa fue atendida únicamente por una residente de primer año que intentó enviarla a casa en pleno sangrado, ignorando los protocolos de riesgo. Recalde asegura que incluso fue expulsado del consultorio cuando intentó colaborar con información técnica. "Salí decepcionado del sistema que yo mismo debo mantener en orden", confesó con amargura, reafirmando que su reclamo al director no fue para buscar sanciones, sino para exigir que el sistema funcione para todos por igual, sin "vender espejos" ante situaciones de vida o muerte.
@msaludpy
Y después @TigoParaguay mi mamá sigue esperando su dinero, ningún agente soluciona nada. De verdad que son un castigo!! Bendito el día que me cambié de telefonía. Haganse responsables de sus cagadas! Pero bien que para querer cobrar rápido. Ineptos @OdilaBenitez@Telefuturo
Treinta años bajo tierra y cuando abrieron su ataúd, los médicos olvidaron respirar. El milagro que la ciencia no puede explicar.
En un pueblito olvidado de Francia, en el año de 1909, un grupo de doctores y curas se reunieron alrededor de una tumba que llevaba tres décadas cerrada. No iban a buscar fama ni fortuna. Iban a confirmar algo que todos daban por un hecho: que debajo de esa lápida solo quedaba polvo y huesos rotos.
Pero la muerte, como a veces pasa en los pueblos de México cuando alguien se nos adelanta en la fila del destino, no había cumplido su encargo.
El ataúd estaba podrido. Los goznes chillaron como alma que lleva siglos penando. Y cuando la luz del farol de queroseno tocó por fin el rostro de quien descansaba ahí dentro, el doctor Paul Talon, un hombre que había abierto más cadáveres que años tenía, dio un paso atrás tan violento que casi se va de espaldas a la fosa.
Porque adentro no había calavera. No había costillas asomando entre harapos.
Adentro estaba ella. Completa. Entera. Con la cara serena como si apenas hubiera cerrado los ojos para rezar el rosario de la noche.
Se llamaba Bernardita Soubirous. Era una monja que había muerto treinta años antes, en 1879, devorada por la tuberculosis y el sufrimiento. En vida fue tan frágil que el viento la podía tumbar. Pero en la muerte, ay, en la muerte se volvió de acero.
Los médicos se acercaron temblando. Le tocaron la cara con el dorso del bisturí, esperando que la piel se hundiera como papel de estraza. No fue así. La piel era suave. Flexible. Como si Bernardita solo estuviera dormida, esperando la hora del café en el convento.
Y lo más perturbador, lo que nadie pudo meter en un informe científico, fue que no olía a muerte. No había ese olor dulzón y podrido que todos conocen los que han velado a un ser querido. Olía a tierra mojada, sí. Pero también a incienso. A cosa bendita.
Pasaron los años. Diez años después, en 1919, volvieron a abrir la tumba. Ahora la Iglesia quería ver si el milagro seguía ahí o si era solo un espejismo de la desesperación. Los doctores que llegaron esta vez eran más jóvenes, más escépticos, más de “la ciencia lo explica todo”.
Pero la ciencia no pudo explicar nada.
El cuerpo seguía intacto. Los órganos, que deberían haberse convertido en una pasta negra e irreconocible, estaban ahí, húmedos, reconocibles. El doctor Comte, especialista en anatomía, metió la mano con guantes y tocó el abdomen. Esperaba encontrar algo duro como el cuero. Encontró carne blanda. Carne que se hundía y luego regresaba a su lugar, como si el corazón de Bernardita aún supiera lo que es latir.
—Esto es imposible —dijo en voz alta, y su voz se rompió como un plato de Talavera.
Pero lo más aterrador, lo que haría que los pelos se le pusieran de punta al más valiente, aún no había llegado.
Eso pasó en 1925, cuando exhumaron el cuerpo por tercera vez. Y fue entonces cuando vieron algo que no tenía nombre en ningún libro de medicina. Algo que los hizo enmudecer, persignarse y, algunos, salir corriendo de ese cementerio francés para no volver jamás.
Porque Bernardita seguía intacta, sí. Pero algo había cambiado en ella. Algo minúsculo. Algo que no debería estar ahí después de casi medio siglo bajo tierra.
Algo que crecía.
Sus cejas, que en las otras ocasiones apenas se veían, ahora tenían un vello dorado, finísimo, como pelusa de durazno. Pelo nuevo. Creciendo. Saliendo de una piel que llevaba cincuenta años muerta.
Los médicos se quedaron mudos. El más valiente de todos, el doctor Charbonnier, tomó una lupa y se acercó a esa cara de cera que no quería descomponerse. Y lo que vio lo hizo sudar frío: no era un error de la luz. No era moho. Eran folículos. Pelos que habían brotado después de la última exhumación.
@romifer_Melissa@TigoParaguay@uenopy Los de Ueno no... El problema se generó en @TigoParaguay y para variar no se hace cargo... Los del banco se comunicaron enseguida... Con Tigo seguimos esperando....
Que pasa @TigoParaguay y @uenopy cuando no se hacen cargo de una transacción que no realizaron... Y la plata en dónde queda?? Mi mamá está al borde de los nervios y nadie se hace cargo!!! Son unos plagas!!
@TigoParaguay@uenopy Ya fuimos personalmente, ya se llamó 100 veces y ni una respuesta... Y ni una solución!!!! Queremos que le devuelvan el monto!!.... Uds hicieron mal la transacción!!!
Dato que puede servirte 🍽️🎂 Hace poco descubrí un lugar que te regala 5 cosas en tu cumpleaños.
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▶️ ¡DÍA NACIONAL DEL TERERÉ! NUESTRA TRADICIÓN MÁS GRANDE | 🧉🇵🇾
Hoy, último sábado de febrero, celebramos la bebida que nos une como paraguayos. El tereré es símbolo de nuestra identidad y un ritual diario fundamental para compartir con amigos y familia. 🤝🌿
🗣️ Declarado Patrimonio Cultural y Bebida Nacional por Ley N° 4261/11, es mucho más que agua y yerba; es el alma de nuestra cultura compartida. 📜🔥
🏛️ En 2020, la UNESCO lo reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destacando su importancia global y su arraigo profundo en el Paraguay. 🌍✨
🧊 ¡A preparar la guampa y disfrutar de este día especial honrando nuestra tradición! 🥶❄️
Eric Dane diciendo en una entrevista que está muy enojado por su diagnóstico, su padre murió cuando él era muy joven, y ahora probablemente él moriría muy joven y dejaría a sus hijas solas. 😭