In 2010: Messi didn’t win the Champions League or the World Cup, yet they changed the Ballon d’Or criteria to favor goals and gave it to him.
In 2011: Ronaldo had more goals than Messi, but they claimed trophies were what mattered, so Messi won it again.
In 2012: Ronaldo had more trophies, but they gave it to Messi because he scored 91 goals in a calendar year.
In 2019: Van Dijk won the Champions League and was named UEFA Best Player and EPL Player of the Year, but the criteria switched back to goals and Messi won the Ballon d’Or.
In 2021: Lewandowski scored more goals, had a historic individual season, and won The Best FIFA Men’s Player, but Messi was given the Ballon d’Or for winning the Copa América.
In 2023: Haaland won five trophies including the Premier League, Champions League, FA Cup, Club World Cup, and UEFA Super Cup along with the UEFA Best Player, EPL Player of the Year, and the Golden Boot. Yet, the Ballon d’Or went to Messi for winning the 2022 World Cup, even though in 2010 they argued that the World Cup did not matter 😂.
@JuanchopeGV ¿Y ya presentaste tu queja formal o nada más les has lloriqueado por redes sociales? Y si no es la primera vez que pasa ¿Por qué les confiaste una compra cuantiosa? Exijo exijo exijo jajajaja
Me están sangrando los ojos…
Así es como el Jurídico del IMSS defiende la legalidad de sus actos administrativos a través de sus contestaciones de demanda: con el uso cínico de ChatGPT y el tradicional copy-paste.
Mínimo eliminen la respuesta de la IA, por decencia.
Yo sí creo que el zurdo promedio tiene un problema brutal para entender los precios.
Ve un café de $90 en la Juárez y automáticamente piensa: “abuso”, “gentrificación”, “capitalismo salvaje”, “urge control de precios”.
Nunca piensa: renta cara, zona cara, clientela dispuesta a pagar, empleados, insumos, impuestos, branding, experiencia, margen y riesgo del negocio.
Para ellos el precio no es información de mercado, es una ofensa moral.
Y ahí empieza el problema.
Porque si algo te parece caro, la respuesta adulta es muy simple: no lo compres.
Pero el pensamiento zurdo no funciona así.
No quiere elegir con su cartera.
Quiere que el Estado entre a castigar al que cobra más de lo que a él le parece correcto.
Y eso es peligrosísimo, porque el control de precios suena bonito para el resentido, pero en la vida real destruye incentivos, baja la calidad, reduce la oferta y termina aplastando al pequeño negocio.
El corporativo grande sí aguanta regulación, multas, trámites y márgenes comprimidos.
El café independiente, no.
Esa es la ironía: dicen defender al trabajador y al pequeño comerciante, pero sus soluciones casi siempre terminan favoreciendo al grande, al conectado y al que puede sobrevivir al infierno burocrático.
Un café de $90 no necesita control de precios.
Necesita consumidores con criterio.
Si nadie lo paga, baja el precio o cierra.
Así funciona el mercado.
Pero pedir que el gobierno controle un americano hipster porque te pareció caro es básicamente admitir que no entiendes cómo funciona un negocio, no entiendes cómo funciona una zona comercial y no entiendes cómo funciona la libertad de consumo.
Te parece caro, no lo compres pinche jodido.
Y como siempre digo: no es caro, ganas poco.