Adiós a todas las cosas que pudiendo ser, no fueron. Adiós a todas las cosas que siendo, pudieron ser mejor. Adiós todo lo bueno. A tus cabellos ligeros. A tus pestañas y a tus ojos. Adiós a tu sonrisa. Adiós y gracias. Y ya está.
La relación muere cuando uno sigue perdonando con el corazón cansado, mientras el otro continúa repitiendo el mismo comportamiento sin remordimiento. El amor puede sobrevivir a los errores, pero no lo hace donde no hay un cambio real, ni respeto por el dolor que se está causando.