Aún suena en mi cabeza las quejas en las calles hacía los fotógrafos de nuestra ciudad, aquellos que se llenan la boca al decir ¡Qué no veo! ¡Echa la cámara para otro sitio! ¡No te dejo pasar!
Sin saber ni predecir lo que se nos vendría encima y lo cierto es que ahora
El cirineo de San Isidoro, el manto de la Virgen de Loreto y la túnica del siglo XVIII del Cristo de las Tres Caídas, la más antigua de la Semana Santa, estarán en la exposición In Nomine Dei