—Ginevra espera la reflexión antes de que Fausta la pronuncie. Los años le han dado una pericia considerable a la hora de interpretar los silencioso gestos de su hermana. Si aquello es un código morse, ella es la guardiana de sus claves—. Tal vez. Le quiero con locura, pero ya
No de padre, desde luego. ——Niega la cabeza, unos toques de nuevo en el brazo ajeno. Rítmicos, un código morse casi. Tres golpes, el último separado por un tiempo prudencial. Manía que tenía al pensar; eran tres segundos y medio los que se daba siempre para retar su agudeza »
@BOCCADILUP0 > demostrar su valía, con el que generar expectación... o incluso con el propósito de molestar a Pietro, Ginevra lo desconocía.
Pero es lista, no va a dejar que se salga con la suya.
—¿La visitaste con algún propósito en concreto? —pregunta, con una mezcla de sorpresa y >
@ESPADAAFILAD4 > poder humillarla, a ella y al resto de Selvaggios.
—Dígame pues lo que ha escuchado y decidamos despues de eso en qué términos nos encontramos.
@ESPADAAFILAD4 > atrás. Si no tienen cuidado, podrían quedarse atrapados en una galería de espejos.
Mira a Cosimo de soslayo cuando menciona los "buenos términos", aún curiosa, pues es evidente que el bastardo pretendía sacar algo en de provecho de aquella conversación con lo que después >
@ESPADAAFILAD4 > con él.
—No, no sé lo que dicen de mí —alza una ceja, cerrando de nuevo el abanico para reanudar el inesperado paseo—. Y tampoco sé si creer lo que pueda salir de su boca, señor Greco. Le veo muy capaz de manipular y retorcer las opiniones a su antojo.
@ESPADAAFILAD4 Se veía venir que el Greco contestaría a su provocación con alguna similar. Tal vez sus palabras fueran escasas, pero Ginevra está comprendiendo que las utiliza de forma tan diestra como su arma en el campo de batalla.
Es por ello que Pietro busca con tantas ansias el medirse >
@ESPADAAFILAD4 > comprar el abanico. Le vendrá bien para esas reuniones sociales de verano.
Saca unas monedas y se las tiende al mercader, deseándole un buen día.
—El veneno es un arma de mujer —dice, irónica, interponiendo ahora su nueva adquisición entre ambos—. Tenga cuidado.
@ESPADAAFILAD4 > casi militar, que ha trasladado del campo de batalla al resto de su vida. —Hay que conocer bien a los enemigos y ella conoce mucho de mucha gente—. También que no es lo que parece. Aunque no sé muy bien a qué se refieren con eso último.
Encoge apenas un hombro y decide >
En una tediosa velada a la que ha sido invitada, encuentra escapatoria al retirarse a una de las estancias privadas de la familia, repleta de retratos de los miembros presentes y pasados.
Curiosea bajo la tenue luz, sin percatarse de que @DESPIADAD4 ha tenido la misma idea.
@DESPIADAD4 > señores se disponen uno tras otro en orden cronológico, cuando no salen distintas etapas de la vida o con el resto de familiares.
Por pura lógica, Ginevra se detiene ante una de las últimas figuras retratadas.
—Aquí le tenemos... He de decir que me sorprende que todos los >
@DESPIADAD4 > cabeza a modo de saludo, negando para responder a su pregunta inmediatamente después.
—En absoluto. Solo se me puede tachar de curiosa en un pasillo lleno de retratos de desconocidos. —Vuelve la vista a la pared y a las imágenes—. Intento encontrar al anfitrión entre todos >
@ESPADAAFILAD4 > mirando al frente, sin echar un vistazo a ningún puesto en particular—. ¿Y su madre?
Al final... aunque se vista de seda, no es menos impresentable que él y ha entrado en su juego.
@ESPADAAFILAD4 > mucha importancia a sus palabras en el momento de pronunciarlas. Tal vez la indiferencia sea una buena arma contra él, pues los Greco parece que han aprendido a disfrutar de estar en el punto de mira, en boca de todos.
—Estupendamente, gracias. —Cuadra los hombros y sigue >