Hoy, cuando pedimos al Señor fuerza y consuelo para todos los venezolanos, le agradezco en el alma por permitirme acompañarte en el día más importante de tu vida, mi niño.
Gracias por bendecirnos con una nueva hija que no solo comparte tu fe y tus valores, sino también tu profundo amor por Venezuela, a donde sé que regresaremos muy pronto.
Que Dios los bendiga y los proteja siempre en esta travesía que hoy emprenden juntos,
tu mamá