“Ninguno se quedará en Ceuta”
“Ninguno irá a la Península”
“Ninguno será regularizado”
Este despojo sabe decir tres mentiras sin respirar.
Óiganlo para creerlo.
Esta es la clave: “Cuanto más caro se vuelve tu dispositivo, más difícil es poseer uno lo suficientemente potente para hacer cualquier cosa localmente, y más dependes de servicios en la nube y suscripciones para todo”
Algún día tendrás que despedirte de todo lo que hoy consideras permanente. De tus lugares habituales, de ciertas personas, de tu juventud y de las pequeñas rutinas que ahora parecen insignificantes. Recordar esto no debería hacerte vivir con miedo, sino con más atención. Abraza un poco más a las personas que quieres. Disfruta de una conversación sin mirar el teléfono. Camina sin pensar en llegar rápido. Muchas veces no valoramos un momento hasta que se convierte en un recuerdo.
Medio África vagando con bolsas del Mercadona, Latinoamérica embutida en el bus cambiando pañales, miles de perros cagando en la acera, fiestas del orgullo en pelotas, carteristas esperando en la boca del metro pero el problema son los 4 niños que nos quedan jugando a la pelota.
Están destruyendo Ceuta para hacer un campo de refugiados permanente. Los criminales de este gobierno van a convertir la ciudad en una plataforma para la inmigración y es evidente que están creando las condiciones para promover el fin de la presencia española en la ciudad.
¡Hay que parar a esta banda de traidores que están de hecho aplicando un plan de entrega a plazos de Ceuta al régimen marroquí!
Los boomers vieron eso y pensaron vamos a traer a 10 millones de inmigrantes, vamos a incurrir en una deuda de 2 billones y vamos a imprimir como locos para que suban los precios de los pisos, bajen los salarios y nos podamos prejubilar a los 55 antes de que estalle todo
Me parto el ojete. Cuando fui a Ceuta, Orange me metió 50 euros de roaming por conectarse a una antena en Marruecos.
En cambio, han instalado una antena para que los invasores tengan internet gratis.
Para el 'mainstream', huelga de hambre. Para nuestros compatriotas, tarta de la abuela. Así se resume la obra teatral dirigida por las ONG. Tras una jornada de protestas, tocaba postear videos para que en Marruecos vean bien cómo se vive después de asaltar las fronteras españolas. Ya sé, me dirán ustedes que quizá tenían una vida de mierda en su país y por eso están felices. En ese caso, les emplazo a ver el siguiente post, donde podrán comprobar lo mal que lo pasaban allí.
Los nuevos Agentes Cívicos de Barcelona dándoles para el pelo a unos magrebíes que la estaban liando en el Front Marítim.
El Ayuntamiento los ha contratado para traer la "harmonía pública" y el "civismo".
Parece que están cumpliendo con su trabajo.
Si no fuera por las redes sociales, lo único que sabrías de Ceuta es que un montón de niños, mujeres y ancianos cruzaron la valla en busca de una vida mejor, que todos fueron devueltos por el Gobierno y que la «crisis» se resolvió en 24 horas. Ése ha sido el relato en los medios.