@YumaTomoyo Tras un rato comprendió que acabaría antes usando toda su boca por lo que, de forma algo torpe pero sin usar los dientes, introdujo el falo en su boca. A penas pudo con la mitad, pero siguió moviendo la lengua como podía, tratando de limpiarlo a conciencia.
@YumaTomoyo — N-No había nada más... — Se excusó en voz baja, casi inaudible. Alzó un momento la cabeza al sentir aquellas grandes y pesadas manos, pero no detuvo su trabajo, usando solamente su lengua, pero recorriendo hasta el último rincón de la erección.
— Sí... ¿Estoy haciendo algo mal?
Apretó la tela con la que se cubría al escuchar su risa. No comprendía la calma del hombre y entre eso y la vergüenza, la joven estaba pasando el peor momento de su vida. Se quedó viendo fijamente al contrario, casi sin moverse.
— ¿Me prometes que no será nada malo? Por favor...
El joven solo pudo reír de forma leve y calmada al ver a la contraria completamente confundida, no quería decirle lo que el tenía pensado aún puesto que deseaba ver cómo ella reaccionaba a sus acciones así que solo se acercó a la contraria.
— No seas impaciente... Ya lo verás~
@YumaTomoyo Asintió a sus palabras, estaba dispuesta a cumplirlas pero le costó un poco comenzar con esa última orden. Buscó a su alrededor papel o algo que pudiera ayudarla pero, como no vió nada, no le quedó más remedio que usar la lengua, llevandose los restos de fluidos con cada lamida.
La joven buscó cubrirse con algo, encontrando la bata que usaba en las consultas, y con ello tapó su cuerpo a medida que el albino se acercaba a ella. Dió varios pasos hacia atrás, pero las taquillas evitaron que pudiera seguir retrocediendo.
— ¿No me dirás que vas a hacer?
— Ya lo verás... Solo déjame todo el trabajo~
—Diría aquel joven albino a la vez que cerraba aquella puerta que se encontraba detrás suya con llave. observaba a la pelirosa con una sonrisa pícara a la vez que se iba acercando lentamente a la contraria—
@YumaTomoyo No pudo aguantar más y ella también acabó por correrse, arqueando su espalda y tapando sus labios para no gritar mientras sentía aquellos chorros de semen llenar su interior e incluso salir de ella al ser más de lo que podía tomar con su cuerpo.
— Ahora no puedes decir nada...
@YumaTomoyo — No, no hagas eso, por favor... Hazlo fuera... — Pedirlo mientras estaba gimiendo no le dió la fuerza necesaria para sonar firme, tampoco ayudaba que sus caderas se movían ya por si solas y no las detuvo en ningún momento, siguió saltando encima de él sin detenerse.
@YumaTomoyo — S-Siempre lo llevo... — Susurró instantes antes de soltar un gemido algo más agudo por como jugaba con sus pechos y pezones. No era algo a lo que estuviera acostumbrada, pero tampoco era una sensación desagradable.
— L-Lo haré... Iré a tu habitación para que no te aburras...
@YumaTomoyo — Haré lo que me pidas... — Respondió casi en un susurro sin dejar de mover sus caderas. Sus pechos, a su vez, rebotaban con sus movimientos y aunque bajos, aun se escuchaban sus constantes gemidos.
— Seré buena, pero deja que mantenga mi empleo... Lo prometo...
@YumaTomoyo Iba a responder pero como no sabía que decir, acabó por bajar la cabeza y obedecer. Comenzó a moverse de arriba abajo, gimiendo cada vez que bajaba sus caderas pero procurando ahogar los mismos al morderse el dedo índice. Todo para que guardara su secreto.