Mientras tanto, al capitán de la Selección Uruguaya le cuesta elegir entre pop dulce o salado, no le gustan los colores y las charlas de 10 minutos le dan ansiedad.
Vuelve el Intermedio, ojalá Fossati haya aprovechado el tiempo para revertir la situación de Liverpool.
Fossati durante todo el Mundial en el patio de la casa: